En 1976 un comunicado del Ayuntamiento animando a los jóvenes de Binéfar a asociarse hizo nacer, de golpe, siete peñas. Medio siglo después, en las fiestas de 2026, solo tres de aquella generación fundacional —El Tozal, El Latacín y La Kraba— siguen en pie, y vuelven a ser protagonistas: su cincuentenario preside este año el cartel oficial de fiestas. Para celebrarlo desde este blog, rescatamos una joya del archivo audiovisual de Florencio Molins: el desfile de carrozas de 2001, precisamente el año en que aquellas mismas peñas cumplían su primer cuarto de siglo. Vamos a esos años.
Os animamos a buscaros en el vídeo entre el público o en medio del desfile con tu peña.
FELICES FIESTAS DE BINÉFAR
FELIZ 50 ANIVERSARIO PEÑAS DE BINÉFAR
| Ayuntamiento de Binéfar Fiestas Mayores 2001 |
1976: un comunicado municipal que multiplicó las fiestas
Para entender lo que se cumple este año hay que retroceder cincuenta años, no veinticinco. Corría 1976 cuando el Ayuntamiento de Binéfar hizo público un comunicado animando a los jóvenes del pueblo a organizarse en asociaciones para dar más vida a las fiestas patronales. La respuesta fue inmediata y desbordante: aquel mismo año nacieron, casi de golpe, siete peñas: El Cascabel, El Abadejo, La Gayata, El Rosigón, El Tozal, el Latacín —que arrancó llamándose Toli-Toli— y La Kraba.
De aquella explosión fundacional, la mayoría no sobrevivió ni un lustro. El Abadejo, nacida de la fusión de varios chamizos, fue la más numerosa el primer año, con más de doscientos socios, pero las desavenencias internas la redujeron a solo treinta y seis en 1977 y acabó disolviéndose. El Rosigón resistió algo más, de 1976 a 1988, creciendo de 84 a 350 socios bajo la presidencia de Joaquín Pano Maynar e inventando en 1982 la célebre «Gymkhana Humorístico-Popular». La Gayata, con Carlos Camañes al frente y ciento diez socios el primer año, quedó tercera en el concurso de carrozas de 1978, pero un desacuerdo sobre si financiar o no actividades deportivas acabó disolviéndola ese mismo año; buena parte de sus socios recalaron en El Tozal.
Solo tres peñas de aquella camada de 1976 llegaron con vida a nuestros días: El Tozal, El Latacín y La Kraba. Son, precisamente, las que este 2026 cumplen cincuenta años y las que este blog quiere homenajear.
El Tozal, el Latacín y la Kraba: tres nombres, un mismo cuarto de siglo
El Tozal surgió del chamizo Los Zorris, con socios de veintiuno y veintidós años. Bajo el liderazgo de Antonio «el Rochet», destacó desde el principio por su capacidad organizativa y su poder de convocatoria, llegando a superar los doscientos socios. Fueron, según cuenta la memoria peñista, «la importancia de las cenas» y la creación en los años ochenta de su propia charanga, «Pepe Palomeque y sus tozaleros», los rasgos que más la definieron.
El Latacín nació con el nombre de Toli-Toli —una expresión local que viene a significar jaleo, algarabía o jarana— antes de adoptar definitivamente su nombre actual. Su primer presidente fue Enrique Murillo y contó con ochenta y tres socios fundadores, en su mayoría chavales que jugaban juntos al fútbol en categorías inferiores. El anagrama de la peña, una planta de latacín de hojas anchas y tallo lechoso, tomó su nombre de un apodo con el que uno de los fundadores, José Ibarz «Camperol», solía llamar en broma al árbitro de los partidos. Con camiseta blanca y fajín verde desde el origen, el Latacín ganó ya en 1978 su primera carroza premiada y participó activamente, año tras año, en el desfile, cosechando numerosos premios tanto de carroza como de animación.
La Kraba salió del chamizo «Las Siete Jotas» bajo la presidencia de José Manuel Abenoza, con jóvenes de catorce a dieciséis años. Empezó con noventa y seis socios y llegó a rozar los cuatrocientos en 1991, un crecimiento notable que la convirtió en una de las peñas de referencia de las fiestas binefarenses, con sus «cenas desorganizadas» y sus actuaciones de versiones musicales como sello de identidad durante los años ochenta y noventa.
Alrededor de estas tres peñas se organizó también, en abril de 1977, la Asociación de Peñas Binefarenses (APEBIN), presidida por Ramón Jové y nacida, en palabras de sus fundadores, para «llenar el hueco recreativo, deportivo y cultural existente en el momento en nuestro pueblo». APEBIN fue determinante durante más de una década, hasta que se disolvió en enero de 1988 por problemas financieros y desvinculaciones internas. Con altibajos, sin embargo, El Tozal, El Latacín y La Kraba siguieron ahí, fiesta tras fiesta, hasta llegar —y esto es lo que hoy nos ocupa— a su primer gran aniversario redondo: el veinticinco cumpleaños de 2001.
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| Orden Desfile Fiestas Mayores de Binéfar 1977 |
2001: cuando las peñas cumplieron su primer cuarto de siglo
Veinticinco años después de aquel comunicado municipal de 1976, las fiestas mayores de Binéfar de 2001 —del 12 al 16 de septiembre— se organizaron ya pensando en las peñas como eje central del programa. Lo explicaba sin rodeos el entonces concejal de Fiestas y Actos Populares, Jerónimo Pueyo, en una entrevista publicada en La Voz de Binéfar de septiembre de aquel año: ese ejercicio se suprimían los actos taurinos y las vaquillas de la mañana —«no hay una respuesta grande del público si no es el viernes y el sábado, y tampoco es exagerada», razonaba— para reforzar con ese presupuesto la calidad de las orquestas y el capítulo musical. Y añadía, sobre el porqué de fondo de aquellas fiestas: «estos festejos estarán marcados por el vigésimo quinto aniversario de la creación de las peñas, las grandes protagonistas de las fiestas durante el último cuarto de siglo».
El propio arranque de las fiestas lo dejó claro. El chupinazo del miércoles 12 de septiembre, encendido por el alcalde desde el balcón del Ayuntamiento, fue precedido por el pregón de fiestas mayores, que ese año pronunciaron —al alimón, entre las tres— las peñas locales Kraba, Latacín y Tozal. Durante los cinco días de fiesta, según recogía la crónica de La Voz de Binéfar de octubre, «los locales [de las peñas] estuvieron atestados de público todas las madrugadas festivas y sus representantes estuvieron presentes en los más importantes actos del programa oficial», protagonismo que arrancó ya con el desfile de carrozas y que se prolongó en actos tan arraigados como la ofrenda floral al Santo Cristo de los Milagros.
El veinticinco aniversario tuvo, además, un capítulo propio dentro del Pórtico Cultural que cada año abre las fiestas. Aquel 2001 el Pórtico se inauguró bajo el título «El Pórtico Cultural se abre con los 25 años de la peña La Kraba», y su programación incluyó, el sábado 1 de septiembre, una velada en la Lonja de Binéfar dedicada expresamente a los «25 años Peña La Kraba y Fiestas de Binéfar». Días después, el 7 de septiembre, se presentó en el salón de plenos el libro «25 años de la peña La Kraba y las fiestas de Binéfar», escrito por Ramón Muro y Sergio Isábal: novecientas horas de trabajo entre los dos autores, ochenta entrevistas, más de tres mil fotografías revisadas de hemeroteca y un resultado final de trescientas veintiocho páginas, trescientas fotografías y un CD con canciones emblemáticas de la peña. Aquel mismo Pórtico Cultural de 2001 completó su programa con la X Muestra de Folclore, el X Mercado Medieval —amenizado por el grupo Pingaliraina— y la representación de «Manolito Gafotas» a cargo de Ados Teatroa.
Cinco días de fiesta, un cuarto de siglo de peñas
El programa oficial de aquellas fiestas de 2001, publicado por el Diario del Alto Aragón el mismo 12 de septiembre, permite reconstruir día a día cómo fue aquel aniversario:
Miércoles 12. Por la tarde, comparsa de gigantes y cabezudos y feria gratuita para los menores de doce años. A las siete, el gran desfile de carrozas —del que hablamos con más detalle en el siguiente apartado— seguido del pregón al alimón de Kraba, Latacín y Tozal y el chupinazo inaugural. Por la noche, verbena en la plaza de España con la orquesta Atalaia y, a las 24:30 horas, el plato fuerte de la jornada: concierto gratuito de Amaral en la propia plaza de España, una de las voces del pop español del momento.
Jueves 13. Vuelos cautivos en globo aerostático, pasacalles, el espectáculo infantil de «La Radio al Sol» y baile de tarde con la orquesta Blanes.
Viernes 14, día de la Cruz Roja y de la Ofrenda Floral. Misa baturra en la parroquia de San Pedro Apóstol, interpretada por la Escuela Municipal de Jota, seguida de la ofrenda floral al Santo Cristo de los Milagros —abierta por el alcalde en nombre de la Corporación y continuada por las Majas de 2001 y por todo el público que quiso sumarse—. Ese año fueron Majas Mayores Marta Perellón, Gema Cortés y Arantxa Semeli, acompañadas de las Majas Infantiles Judit Carrasquer, Lucía Torrens, Carla Chaverri y Alicia Rodellar. La jornada incluyó también el homenaje a la tercera edad, la tradicional carrera pedestre y, ya de madrugada, el macroconcierto del Recinto Ferial con Coyote Dax, con «De Noche» como teloneros.
Sábado 15. Carrera de burros, tirada social y almuerzo de hermandad en el campo de tiro del Romeral, exhibición de aeromodelismo, simultáneas de ajedrez con el maestro internacional Jesús Barón, carrera ciclista «Villa de Binéfar» y, por la noche, concierto de La Mosca —el grupo de moda de aquel verano— con Caramband de teloneros.
Domingo 16, Entierro de la Sardina. Exhibición de coches de radiocontrol, ajedrez a la ciega, el espectáculo de variedades del humorista Manolo de Vega y, a las dos de la madrugada, la tradicional quema de fuegos artificiales que cerraba las fiestas, acompañada del entierro de la sardina con la charanga Festival y la participación de las peñas y de todo el público.
La víspera de todo esto, el 11 de septiembre, tenía también su propio ritual: la jornada de «La Radio al Sol», la colaboración entre el área de festejos del consistorio y Cadena Dial Binéfar que cada año marcaba el ambiente prefestivo con hinchables y actuaciones infantiles en la plaza de España desde primera hora, el veterano programa «Café con pólvora» de Cadena SER Aragón al mediodía, presentado por Plácido Serrano, y grupos locales sobre el escenario —el año anterior había tocado «El chaval de la pecà» y el precedente «Melón Diésel»—, todo ello como preámbulo del concierto de Amaral con el que arrancaban, ya de lleno, las fiestas.
No todo fue una fiesta redonda. La propia crónica de La Voz de Binéfar de octubre de 2001, bajo el titular «Las peñas cumplieron 25 años», recogía también la sombra que se cernió sobre el último día: el accidente pirotécnico con el que se cerraron los festejos dejó quince heridos, dos de ellos graves. «Afortunadamente —añadía la crónica— todos ellos se están recuperando bien de sus heridas, aunque en algunos casos las secuelas psicológicas tardarán más tiempo en cicatrizar que las quemaduras o las fracturas». Aquel susto, de hecho, marcaría en los años siguientes la manera de organizar los fuegos artificiales de las fiestas de Binéfar, que acabarían trasladándose primero al Recinto Ferial y, ya en fechas mucho más recientes, a la azotea del Ayuntamiento.
El desfile que inmortalizó Florencio Molins
Es precisamente ese desfile de carrozas del miércoles 12 de septiembre de 2001 el que recoge el vídeo que abre esta entrada. Por las calles Tamarite, Batalla de Lepanto, San José Artesano, San Quílez, San José de Calasanz, Aragón, plaza de España y San Pedro desfilaron aquel atardecer, entre charangas y comparsas, la Unidad de Caballería, los gigantes y cabezudos, la Escuela Municipal de Jota, el grupo de majorettes y banda de cornetas y tambores, la carroza de las Majas Infantiles 2000-2001 y la de las Majas Mayores, y —protagonistas del aniversario— las tres carrozas de las peñas que cumplían veinticinco años: la carroza de la Peña El Tozal, la de la Peña El Latacín y la de la Peña la Kraba, cada una escoltada por su propia charanga. Ver hoy esas imágenes es, en cierto modo, ver a las mismas tres peñas que este 2026 soplan las velas de su cincuentenario, veinticinco años más jóvenes.
De 2001 a 2026: medio siglo después
Cincuenta años después de aquel comunicado municipal de 1976, El Tozal, El Latacín y La Kraba vuelven a ser, una vez más, el eje de las fiestas de Binéfar. El cartel oficial de este 2026 —obra ganadora de la diseñadora Maria-Stefania Rizescu— representa a las peñas a través de sus camisetas, «porque constituyen uno de los elementos más característicos de las fiestas y simbolizan el sentimiento de pertenencia e identidad», en palabras de la propia autora. El concejal de Actos Populares y Festejos, César Pardos, lo resumía con satisfacción: el cartel «ha hecho un guiño especial a las peñas, con sus camisetas… en su 50 aniversario», junto a otros elementos tradicionales como el paloteau y los gigantes. El programa de este año incluye incluso un pasacalles el 11 de septiembre con expresa alusión a los cincuenta años de las peñas.
De aquellas siete peñas nacidas de un comunicado municipal en 1976 solo tres llegaron vivas a su veinticinco aniversario, y esas mismas tres son las que hoy, en 2026, llegan a los cincuenta. Entre medio, un vídeo casero, una carroza por peña, un pregón compartido y una fiesta que —salvo el susto del último día— salió, en palabras de la prensa de entonces, «en un ambiente relajado». Que se cumplan muchos más.
Sobre el autor del vídeo: Florencio Molins
El desfile de carrozas de 2001 que ilustra esta entrada pertenece al archivo audiovisual de Florencio Molins, vecino de Binéfar que durante años, cámara en mano, dejó constancia de la vida festiva y cotidiana del pueblo: fiestas patronales, ofrendas florales, desfiles, actos institucionales y cuanto sucedía en las calles de Binéfar merecía, para él, quedar grabado. Su labor discreta y constante convirtió su archivo particular en una auténtica memoria visual de varias décadas de vida local —de él se conserva, por ejemplo, otra grabación suya de la ofrenda floral de 1991—. En 2016, consciente del valor de ese material, Florencio Molins donó al Ayuntamiento de Binéfar y posteriormente al Cellit alrededor de quinientas horas de filmografía que recogen cerca de veinte años de historia local, un archivo que hoy permite a este blog, y a otras iniciativas de recuperación de la memoria de la comarca, recuperar imágenes como las de este desfile de hace ya un cuarto de siglo. Vaya desde aquí nuestro agradecimiento por su paciencia de aficionado y por su generosidad al poner esas grabaciones al servicio de todo el pueblo.
¡¡ Garcias Florencio ¡¡¡
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Fuentes
- Programa de fiestas de Binéfar 2001, Diario del Alto Aragón, 12 de septiembre de 2001, p. 24.
- La Voz de Binéfar, Boletín Informativo Municipal, números de julio-agosto, septiembre y octubre de 2001 (Excmo. Ayuntamiento de Binéfar).
- Recorte de prensa local de 2001, «"La Radio al Sol" marca el ambiente previo a las fiestas con espectáculo», José Luis Paricio.
- Ayuntamiento de Binéfar, Reseña histórica de las Peñas de Binéfar.
- «La Gayata (1976-1978). Peña de Binéfar», Binéfar Blog Histórico.
- «Peña Latacín: de Toli-Toli a referente de las Fiestas de Binéfar», Binéfar Blog Histórico.
- «Fuegos artificiales en Fiestas de Binéfar: del Toro de Fuego a la azotea del Ayuntamiento», Binéfar Blog Histórico.
- «Las peñas, en su 50 aniversario, protagonistas del cartel de las fiestas mayores de Binéfar», La Litera Información.
- «Florencio Molins dona a Binéfar 500 horas de filmografía que recogen 20 años de historia local», Gente con ganas de vivir (ganasdevivir.es), marzo de 2016.
- «Nuevo vídeo en nuestro canal de YouTube. Fiestas patronales de Binéfar, 1991», Cellit.
- Vídeo y fotografías: archivo de Florencio Molins, cedidas para esta entrada.







