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domingo, 5 de abril de 2026

La Sierra de San Quílez: el latido verde de Binéfar que nos une cada Pascua

Hay lugares que no solo se recorren, sino que se sienten. Espacios que, más allá de su belleza, forman parte de la identidad colectiva de un pueblo. Para los binefarenses, la Sierra de San Quílez es precisamente eso: un refugio natural, un punto de encuentro, un escenario de recuerdos compartidos… y, cada Lunes de Pascua, el corazón que late con más fuerza que nunca.

Este próximo 6 de abril, como marca la tradición, volveremos a subir andando hasta la sierra, acompañados por la charranga, entre risas, saludos y ese ambiente festivo que solo se entiende cuando se vive. Es el Día de San Quílez, una jornada que va mucho más allá de lo religioso o lo festivo: es un ritual colectivo que conecta generaciones.

Si quieres conocer quien era San Quílez y su madre te dejo este enlace: San Quílez y Julita 

Un paisaje que abraza Binéfar

Ubicada en la comarca de La Litera y extendiéndose hacia el Cinca Medio, la Sierra de San Quílez se alza como un pulmón verde cercano, accesible y profundamente querido. No hace falta viajar lejos para sentir la naturaleza en estado puro: basta con mirar hacia la sierra y comenzar a caminar.

Sus senderos serpentean entre pinos, carrascas y zonas reforestadas con mimo durante años. Cada rincón habla del esfuerzo colectivo por preservar este entorno, convirtiéndolo en un espacio ideal para el senderismo, el descanso y la contemplación.

Uno de sus mayores atractivos son los miradores panorámicos. Desde ellos, la vista se abre sobre el paisaje literaño, ofreciendo una perspectiva que invita a detenerse, respirar y dejarse llevar. Especialmente significativo es el mirador accesible, un ejemplo de cómo la naturaleza puede —y debe— ser disfrutada por todos, sin barreras.

San Quilez Binéfar

 

Lugares con nombre propio

La sierra no es solo un conjunto de caminos; está llena de espacios que guardan historias.

La ermita de San Quílez, situada en lo alto, es sin duda el epicentro emocional del lugar. Allí confluyen tradición, espiritualidad y convivencia. No hay binefarense que no haya pasado por ella en algún momento importante de su vida.

San Quílez de Binéfar

 

Muy cerca encontramos el merendero José Javier Arias, una zona especialmente significativa por su vinculación con la reforestación. Es un espacio que simboliza el compromiso con el futuro, donde la naturaleza se regenera gracias al trabajo constante.

Otro punto destacado es el refugio de Benito Col, cuyos terrenos fueron cedidos para uso público, reflejando ese espíritu de comunidad que define a la sierra o una de las fuentes promovida por la Unión Ciclista y que solucionaron los problemas del agua en la sierra. Son lugares que no solo se visitan: se viven.

San Quilez Binéfar agua 

Un esfuerzo colectivo que deja huella

La Sierra de San Quílez no sería lo que es sin el trabajo incansable del Club Litera Montaña. Gracias a su labor de mantenimiento, reforestación y cuidado del entorno, este espacio natural ha ido creciendo y mejorando con el paso del tiempo.

Su compromiso ha sido reconocido con el prestigioso premio Félix de Azara, un galardón que pone en valor la dedicación a la conservación del medio ambiente. Pero más allá de premios, lo verdaderamente importante es el legado: un entorno cuidado para las generaciones presentes y futuras.

Cada árbol plantado, cada sendero acondicionado, cada rincón recuperado… son pequeños gestos que han convertido la sierra en un ejemplo de lo que se puede lograr cuando un pueblo se implica.

Numerosas organizaciones, peñas y entidades de todo tipo han seguido replantando la sierra y cuidando el entorno año a año colaborando con el Ayuntamiento. 

replantando al sierra de san quilez de binefar 

Si quieres conocer cómo comenzaron las plantaciones en la sierra de San Quílez visita esta entrada. 

El Camino Natural: una puerta abierta

La Sierra de San Quílez forma parte de la Red de Caminos Naturales con el camino natural de la Sierra, lo que refuerza su valor como espacio de conexión entre territorio, historia y naturaleza. Estos caminos no solo facilitan el acceso, sino que invitan a descubrir el entorno con una mirada más pausada, más consciente.

Caminar por ellos es recorrer paisajes, pero también emociones. Es reencontrarse con uno mismo mientras se avanza entre árboles y silencio, roto solo por el sonido del viento o las conversaciones compartidas.


 
San Quílez de Binéfar

El Día de San Quílez: tradición viva

Pero si hay un momento en el que la sierra cobra un significado especial, es durante la celebración del Día de San Quílez en Semana Santa. El Lunes de Pascua, los binefarenses nos reunimos para subir andando, como se ha hecho durante generaciones.

La charranga marca el ritmo. Las familias, los grupos de amigos, los niños y los mayores avanzan juntos. No importa la edad ni el paso: lo importante es estar, compartir, formar parte.

Es una jornada en la que el camino se llena de vida. Se escuchan risas, se intercambian historias, se crean recuerdos. Al llegar arriba, la ermita se convierte en punto de encuentro, y la sierra entera respira ese ambiente único que mezcla alegría, tradición y pertenencia.

Tradición en Binéfar: Sierra San Quílez lunes de Pascua

 Para muchos, es un día marcado en el calendario desde siempre. Para otros, una oportunidad de descubrir por qué este lugar significa tanto.


 

Más que un paisaje, una identidad

La Sierra de San Quílez no es solo un destino de senderismo ni un espacio natural más. Es parte del alma de Binéfar. Es el lugar donde se celebran encuentros, donde se refugian pensamientos, donde se construyen recuerdos.

San Quilez. Una tradición en Binefar

 

Cada paso por sus caminos es también un paso en la historia colectiva del pueblo. Cada subida en San Quílez es una reafirmación de lo que somos: una comunidad que cuida, que celebra y que comparte.

 

Este 6 de abril, cuando volvamos a subir con la charranga, no solo estaremos participando en una tradición. Estaremos formando parte de algo más grande: una conexión que une pasado, presente y futuro en un mismo camino.

San Quílez de Binéfar

 

Y mientras el eco de la música resuene entre los árboles y las vistas se abran ante nosotros, sabremos —una vez más— que hay lugares que no se explican, se sienten.

Porque la Sierra de San Quílez no es solo un lugar al que se va. Es un lugar al que siempre se vuelve.

La Sierra de San Quílez

 

En la ermita de San Quílez, a parte de la misa, antiguamente se jugaban juegos tradicionales aragoneses, cucañas, baile, etc....Hoy, el grupo grupo scouts Binefar y las peñas amenizan la mañana.

Romeria San Quilez Binefar
 Romería San Quilez 1945

Romeria San Quilez Binefar
 Romería San Quilez 1940

Romeria San Quilez Binefar
Romería San Quilez 1940

Romeria San Quilez Binefar
 Romería San Quilez 1950

Romeria San Quilez Binefar
 Romería San Quile. finales años 20.

(Parte de la Información y fotografías del libro Binéfar, una mirada al pasado)

La celebración de abril de 1999, cuando cientos de personas acudieron a San Quílez no solo para la tradicional subida y la misa, sino también para disfrutar de un día de campo con actuaciones musicales. Aquel año, los quintos organizaron un concierto con los grupos Moby-Dick y Azucarillo Kings.

 san Quilez 1999

 

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domingo, 29 de marzo de 2026

Binéfar en la prensa del siglo XIX: primeras menciones en la hemeroteca

La presencia de Binéfar en la prensa histórica nos ofrece valiosas pistas sobre su papel en el entramado político, militar y económico del siglo XIX. Dos referencias tempranas permiten asomarnos a ese pasado: una publicada en el Diario de Huesca el 21 de noviembre de 1875 y otra, más antigua, aparecida en el Diario de Madrid en 1824, ambas conservadas en hemerotecas digitales.

La noticia de 1875, recogida en el Diario de Huesca, es breve pero significativa:

“El brigadier Moreno Villar ha sido llamado á Madrid. De la brigada de caballería de su mando, situada en Binefar, Barbastro y Huesca, se ha encargado el coronel Castillo, quien marchó ayer á la primera de dichas poblaciones.”

Este fragmento sitúa a Binéfar como uno de los puntos de acuartelamiento de una brigada de caballería en plena Restauración borbónica, tras el final de la Tercera Guerra Carlista. En ese contexto, el despliegue militar en localidades como Barbastro, Huesca y Binéfar respondía a la necesidad de asegurar el control territorial y garantizar la estabilidad en una provincia que había vivido de cerca el conflicto.

La mención al brigadier Moreno Villar y al coronel Castillo nos habla de una estructura militar activa y organizada, en la que Binéfar no era un enclave menor, sino parte de una red estratégica de posiciones. La referencia a que el coronel marchó “a la primera de dichas poblaciones” sugiere incluso una cierta prioridad operativa o logística.x

Binéfar en la prensa del siglo XIX: primeras menciones en la hemeroteca
 

domingo, 22 de marzo de 2026

De Portet a Binéfar: intercambio juvenil en 2000 y una tradición que sigue viva

Hay historias de Binéfar que están tan bien vividas que merecen volver a contarse… y otras que no han hecho más que empezar. Hoy rescataremos una de las primeras y conectaremos con las que están en marcha ahora mismo.

Si buceas por los archivos del blog —como en Portet-sur-Garonne: Un pueblo hermano con Binéfar— verás que la relación con la localidad francesa viene de largo. 

De Portet a Binéfar: intercambio juvenil en 2000 y una tradición que sigue viva

 

domingo, 15 de marzo de 2026

Carlos Bribián Castro: Un homenaje a la palabra y a la memoria

Ayer tarde, sábado 14 de marzo de 2026, en el local social "Santiago Galas" del barrio de Ontoria, Cabezón de la Sal, Cantabria en el que vivió tras su jubilación y hasta el fallecimiento Carlos Bribian, se ha celebró un homenaje con motivo del centenario de su nacimiento. 
 

Su viuda, la cántabra digna Mercedes Fernández, agradeció a todos los presentes la asistencia al acto en el mismo participaron de forma presencial algunos de los miembros de la sociedad de escritores cántabro creada por este ilustre binefarense. 

En el acto se expusieron fotografías y muchos recuerdos del homenajeado.  Donde participaron de forma escrita o por audio distintos personajes del periodismo o la literatura.  Se interpretó al violin por parte del hijo de la viuda Fernando Alonso dos piezas musicales una de ellas un tema favorito de Carlos.... A mi manera. 
Clausuró el acto el pianista cántabro Nacho Ribadulla (Nach Viking) compositor de dilatada carrera incluida en el mundo de las bandas sonoras. 

Texto introducción de Antonio Galiano 

Una vida entre el deporte, el periodismo y la literatura

Nacido en 1926 en Binéfar (Huesca), Carlos Bribián Castro tuvo una vida que parece sacada de una novela. Antes de convertirse en periodista y escritor, fue futbolista profesional y guardameta en varios equipos españoles, entre ellos el Logroñés, el Numancia o el Burgos. Aquella primera etapa deportiva marcó su carácter y también su futuro profesional, ya que fue precisamente el deporte el que lo condujo al periodismo. (escritorescantabros.com)

Su carrera periodística fue extensa e internacional. Durante décadas fue corresponsal en Bonn para distintos medios españoles, entre ellos Marca, Pueblo o ABC. También desempeñó responsabilidades en la radio pública alemana, en la emisora internacional Deutsche Welle, donde dirigió el área de deportes en sus programas en castellano. (escritorescantabros.com)

Desde esa posición privilegiada, Bribián narró algunos de los grandes acontecimientos deportivos del siglo XX. Cubrió cuatro Juegos Olímpicos y seis Mundiales de fútbol, además de numerosas competiciones internacionales, convirtiéndose en uno de los cronistas deportivos españoles más reconocidos en el extranjero. (heraldo.es)

Carlos Bribian 

 

domingo, 8 de marzo de 2026

Binéfar también dijo “No a la guerra”

En los primeros meses de 2003, cuando la amenaza de una intervención militar en Irak crecía día a día, las calles de muchas ciudades y pueblos se llenaron de ciudadanos que querían expresar un mensaje claro: no a la guerra. Aquellas movilizaciones no se limitaron a las grandes capitales. También en localidades como Binéfar la sociedad civil salió a la calle para defender la paz y mostrar su rechazo al conflicto.

En el conjunto de Aragón, la respuesta fue masiva. En Zaragoza, cientos de miles de personas participaron en manifestaciones multitudinarias que recorrieron el centro de la ciudad bajo el lema “No a la guerra, no más sangre por petróleo”, con la presencia de representantes políticos, sindicales y sociales. Aquella movilización reflejaba el sentimiento de una gran parte de la ciudadanía, convencida de que la guerra sería un grave error.

Binéfar no a la guerra

 

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