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domingo, 16 de agosto de 2026

Montgolfier con intrépido aeronauta en el cielo de Binéfar (1916).

Continuamos con nuestra serie dedicada a las Fiestas Patronales de Binéfar. Al igual que el año pasado dedicamos un especial a las peñas de Binéfar, este mes de agosto y septiembre queremos acercarnos a nuestras fiestas desde otra perspectiva: recordando algunos de sus actos, historias y curiosidades, así como esos momentos que, con el paso de los años, han ido formando parte de la memoria colectiva de Binéfar. 

Entre 1916 y los años treinta, Binéfar vivió al menos tres episodios de aviación y aerostación que, vistos hoy, dibujan una pequeña historia propia: un globo prometido para una fiesta que quizá nunca llegó a volar, otro que sí voló —y que aterrizó donde nadie lo esperaba— y, más tarde, avionetas de verdad surcando el cielo de San Quílez ante el pueblo entero. Repasamos las tres, con lo que sabemos y lo que todavía queda por confirmar.

1916: el Montgolfier que prometía «Agricultura»

El semanario Agricultura, editado en Binéfar en la segunda década del siglo pasado, es hoy nuestra mejor ventana a la vida cotidiana —y a los rumores— del pueblo de aquellos años. En su número del 30 de agosto de 1916, la sección de sociedad se hacía eco, con la cautela propia del que no quiere comprometerse, de lo que se cocía para las fiestas de aquel septiembre:

«Según rumores que hemos recogido, se preparan para este año solemnes fiestas, en las cuales se proyecta el disparo de dos castillos de fuegos artificiales y la elevación de un Montgolfier con intrépido aeronauta. De que habrá otros números positivos, no nos cabe la menor duda, puesto que en cierto local, ya hace tiempo que se están haciendo los mismos.»

Un «Montgolfier con intrépido aeronauta» —es decir, un globo de aire caliente, a la manera de los hermanos Montgolfier, con un piloto a bordo— era en 1916 una atracción de primer orden: la aviación tenía apenas trece años de vida y España vivía sus propios pioneros de la aerostación como espectáculo de feria. Que Binéfar se planteara un número así para sus fiestas dice mucho de las ambiciones del pueblo por aquel entonces.

Dos semanas después, el rumor se convirtió en programa oficial. El número de Agricultura del 15 de septiembre de 1916 (Año III, núm. 95) confirmaba, ya sin condicional, que Binéfar se disponía a vivir «su apogeo de fiestas», con el programa fijado para los días 14, 15, 16 y 17 de septiembre: «con fuegos artificiales, cucañas y elevación de un globo».

Aquí se nos acaba, de momento, el rastro documental: no conservamos ningún número posterior de Agricultura de aquel mes que confirme si el globo llegó realmente a elevarse sobre Binéfar aquellos días de septiembre de 1916, o si —como tantas atracciones de feria anunciadas con antelación— se quedó en el programa. Si algún lector conserva memoria familiar, fotografías o alguna referencia de aquellas fiestas de 1916, nos encantaría completar la historia.

1916: el Montgolfier que prometía «Agricultura»

1916: el Montgolfier que prometía «Agricultura». Idealización realizada sobre fotografía real con IA

Periódico Agricultura de Binéfar. Agosto 1916
Periódico Agricultura de Binéfar. Agosto 1916

 

1930: el globo que sí llegó, aunque no se le esperaba

Lo que sí sabemos con certeza es que, catorce años después, Binéfar tuvo su globo. En julio de 1930, un globo aerostático que había despegado desde Guadalajara, tripulado por los aeronautas Sirvent, Hoyos y León, tomó tierra en término de Binéfar. No se trataba, esta vez, de una atracción de fiestas contratada de antemano, sino de un aterrizaje real de un globo en vuelo libre —una modalidad deportiva y militar que en aquellos años tenía cierto arraigo en España—, que convirtió sin previo aviso a Binéfar en el punto de llegada de una hazaña aérea ajena, contada con más detalle en esta entrada del blog.

Resulta tentador imaginar que alguien en el pueblo, al ver descender aquel globo sobre los campos de Binéfar, recordara todavía el «Montgolfier con intrépido aeronauta» que catorce años antes se había prometido para las fiestas. Dos globos, dos historias distintas, unidas solo por la coincidencia de posarse, con casi década y media de diferencia, sobre el mismo cielo binefarense.

1930: el globo que sí llegó a Binéfar
1930: el globo que sí llegó a Binéfar. Idealización realizada sobre fotografía real con IA

 

1934: llegan las avionetas de verdad

Si el globo pertenecía todavía a la era de los pioneros, la década de 1930 trajo a Binéfar el espectáculo, ya plenamente moderno, de la aviación con motor. Durante las Fiestas Mayores de 1934, el pueblo vivió una jornada memorable: dos avionetas sobrevolaron Binéfar, una de ellas realizando acrobacias sobre el cielo del pueblo mientras la otra ofrecía vuelos de pasajeros a quien quisiera —y pudiera— pagarlos. Entre los aparatos que participaron en aquellas exhibiciones de la época se cuenta un De Havilland D.H.89 Dragon Rapide, que llegó a aterrizar en Binéfar, documentado con más detalle en esta otra entrada del blog, con material procedente de la exposición «Cien años sobre el cielo de Huesca (1911-2011)» y del fondo fotográfico compilado por Luis Ferreira Escartín para la Fototeca de la Diputación de Huesca.

Una fotografía, recogida en esta entrada, muestra precisamente al avión despegando o aterrizando en San Quílez. Y la memoria oral recogida en San Quílez, una tradición en Binéfar conserva incluso el precio de la experiencia: quien quería «dar un vuelo en avioneta» podía hacerlo pagando un duro —cinco pesetas de la época—, una cifra nada desdeñable para el bolsillo de un romero de los años treinta.

Un mismo cielo, tres décadas

Puestas en fila, estas tres historias —el globo prometido de 1916, el globo real de 1930 y las avionetas de 1934 y San Quílez— trazan un pequeño arco de la modernidad tal y como llegó a un pueblo como Binéfar: primero como rumor de feria, después como accidente feliz caído del cielo, y finalmente como espectáculo estable, casi doméstico, en el que hasta se podía pagar un duro por subir a bordo. Del «intrépido aeronauta» de 1916 al piloto que hacía acrobacias sobre San Quílez en los años treinta hay menos de dos décadas, pero la distancia, en términos de lo que el cielo de Binéfar había llegado a normalizar, es enorme.

Queda, eso sí, un cabo suelto: si alguien conserva memoria, fotografías o cualquier referencia de las fiestas de septiembre de 1916 que confirme —o desmienta— que aquel Montgolfier llegó a elevarse sobre Binéfar, este blog tiene mucho interés en saberlo. 

Para seguir leyendo en el blog

Fuentes

  • Agricultura (Binéfar), Año III, sin numerar (sección de sociedad), 30 de agosto de 1916.
  • Agricultura (Binéfar), Año III, núm. 95, 15 de septiembre de 1916.
  • Aterriza un globo aerostático en Binéfar - Julio de 1930, blog Debinéfar, 28 de noviembre de 2021.
  • El día de 1934 que un Havilland D.H.89 Dragon Rapide aterrizó en Binéfar, blog Debinéfar, 18 de octubre de 2015, con material de la exposición «Cien años sobre el cielo de Huesca (1911-2011)» y fondo de Luis Ferreira Escartín / Fototeca de la Diputación de Huesca.
  • Avioneta en San Quílez en los años 30-40, blog Debinéfar, 11 de octubre de 2015.
  • San Quílez. Una tradición en Binéfar, blog Debinéfar, 28 de abril de 2014.
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