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domingo, 9 de agosto de 2026

Binéfar desde "La Balseta"

Una vista de Binéfar tomada, según la anotación a mano en el propio álbum, «desde la Balseta», en septiembre de 1931. En primer término, agua quieta y una orla de álamos y matas; al fondo, entre la vegetación, el perfil del pueblo y, asomando sobre los tejados, una torre inconfundible. Detrás de esta imagen hay una familia, un álbum de doscientas páginas y, todavía, una pequeña incógnita por resolver.

Un álbum llegado desde Monzón

La fotografía pertenece al Álbum familiar 00123 del fondo de la familia Pano, de Monzón, custodiado hoy en el Archivo Histórico Provincial de Huesca (signatura ES/AHPHU - F/00123) y catalogado en DARA, el portal de Documentos y Archivos de Aragón. Se trata de un álbum de doscientas dos páginas, de pequeño formato (140 x 225 mm) y bien conservado, sin cubiertas, fechado de forma genérica en el siglo XX.

Los Pano fueron una familia infanzona de Monzón que dio a Aragón dos figuras de primer orden: el historiador, arqueólogo y político Mariano de Pano y Ruata (Monzón, 1847 - Monzón, 1948), alcalde de Monzón, diputado provincial y académico de las Reales Academias de San Luis y de San Fernando; y su hermano Joaquín de Pano y Ruata, ingeniero de caminos e introductor en España de los puentes metálicos parabólicos. El archivo familiar, que incluye correspondencia, documentación patrimonial y numerosos álbumes fotográficos, se incorporó al Archivo Histórico Provincial de Huesca procedente de la casa familiar de Monzón. Entre esas fotografías, tomadas o coleccionadas a lo largo de varias generaciones, se cuelan también estampas de los pueblos vecinos de La Litera, como esta de Binéfar.

¿Qué balsa es «la Balseta»?

Conviene no confundirla con la balsa que ya conocen los lectores habituales de este blog. En la entrada dedicada a la Balsa Vieja o Balsa de Arriba, procedente del mismo álbum de los Pano, veíamos el gran depósito urbano del siglo XIX que ocupaba lo que hoy es la plaza Hipólito Bitrián, la «plaza del Instituto». Aquella era una balsa dentro del casco urbano, destinada al consumo de la población. La de esta fotografía es otra cosa: el diminutivo «Balseta» y la perspectiva —el pueblo visto de lejos, a través de árboles, con una lámina de agua en primer plano— apuntan más bien a una balsa del término rural de Binéfar, de las muchas que salpicaban la huerta antes de la llegada del regadío del Canal de Aragón y Cataluña.

Binéfar desde la Balseta, 9-31
«Binéfar desde la Balseta, 9-31». Álbum familiar 00123, familia Pano (Monzón). Fuente: DARA / Archivo Histórico Provincial de Huesca.
 

El estudio de referencia sobre la toponimia binefarense, Partidas, calles y apodos de Binéfar (Huesca). Estudio onomástico, de Javier Giralt Latorre (Ayuntamiento de Binéfar - Centro de Estudios Literanos, 2014), recoge entre sus entradas dedicadas al agua, junto a «La Balsa» / «Balsa de Arriba» y «Balsa de Abajo», una partida llamada «Balseta de la Golondrina». Es una candidata para identificar el topónimo de nuestra fotografía pero la perspectiva de la torre no encaja con la localización de la balsa "Las Golondrinas". 

Nuestra hipótesis de trabajo situaría el punto desde el que se tomó la fotografía al noreste del casco histórico, en el entorno de la carretera —o del antiguo camino— de San Esteban de Litera. La torre de San Pedro, que actúa como referencia fija en la imagen, se encuentra aproximadamente en las coordenadas 41,852727, 0,293648; si la cámara se colocó al noreste de la iglesia, la torre debería verse en dirección suroeste, con un rumbo aproximado de 230° a 250°

La documentación urbanística de Binéfar recoge precisamente una carretera de Binéfar a San Esteban de Litera (HU-9030) y un «camino viejo de San Esteban» que arranca en el entorno del cementerio y se adentra en el término municipal, lo que encajaría con esa orientación. De confirmarse, el abanico de búsqueda de la balsa quedaría acotado a una franja de unos 300 a 1.000 metros al noreste de la iglesia, entre la carretera y el camino viejo, donde convendría rastrear antiguas balsas, charcas, acequias o simples depresiones del terreno que hoy puedan haber quedado ocultas bajo el cultivo. Queda como hipótesis abierta, a la espera de contrastarla sobre plano.

 

Posible Balseta Binéfar

Si algún lector o descendiente de familia binefarense reconoce el paraje, o guarda memoria de dónde estaba «la Balseta», nos encantaría conocerla y actualizar esta entrada con su ayuda.

La torre que asoma al fondo

El elemento más nítido del horizonte de la fotografía es una torre que se eleva por encima de los tejados del pueblo. Todo apunta a que se trata de la torre de la iglesia parroquial de San Pedro Apóstol, el único edificio de Binéfar con la altura y la silueta suficientes para recortarse así sobre el caserío visto desde el término. Se trata de una torre de planta octogonal, construida en su mayor parte a finales del siglo XV o principios del XVI sobre la iglesia gótica, y ampliada y rematada con un capitel bulboso durante la gran reforma barroca del templo, iniciada hacia 1742 y concluida a finales de aquel mismo siglo. En 1931, fecha de nuestra fotografía, la torre llevaba ya siglos siendo la referencia visual de Binéfar para quien se acercara al pueblo desde el campo, tal y como sigue siéndolo hoy.

Dos balsas, un mismo álbum, dos miradas

Resulta curioso —y por eso merece la pena leer ambas entradas juntas— que el mismo álbum familiar de los Pano conserve dos fotografías de balsas binefarenses tomadas con apenas nueve años de diferencia: la Balsa de Arriba, en 1922, retratada casi de cerca, como testimonio del corazón urbano del pueblo; y esta «Balseta», en 1931, retratada desde fuera, como paisaje, con Binéfar al fondo. Dos maneras distintas de mirar la misma villa y, seguramente, dos motivos distintos para hacerlo: una foto de calle y una foto de paseo o excursión familiar. Ambas, sin embargo, comparten lo esencial: el agua, que durante siglos marcó la vida y el paisaje de Binéfar antes de que el Canal de Aragón y Cataluña y el Canal de Zaidín transformasen para siempre la Litera.

Cuidamos estas fotografías, aunque sea sin resolver del todo su enigma, porque son ventanas —nunca mejor dicho— a un Binéfar que ya no existe tal cual. Si esta entrada despierta la memoria de alguien y ayuda a poner nombre exacto a «la Balseta», este blog habrá cumplido su función.

Para seguir leyendo en el blog

Compartir es vivir, también en redes sociales. Y si conoces la ubicación exacta de «la Balseta» o tienes más fotografías del álbum de los Pano relacionadas con Binéfar, escríbenos.

Fuentes

  • DARA (Documentos y Archivos de Aragón) — Álbum familiar 00123, Familia Pano (Monzón), Archivo Histórico Provincial de Huesca, sig. ES/AHPHU - F/00123.
  • Javier Giralt Latorre, Partidas, calles y apodos de Binéfar (Huesca). Estudio onomástico, Binéfar, Ayuntamiento de Binéfar - Centro de Estudios Literanos (Instituto de Estudios Altoaragoneses), 2014 (reseña de Vicente Lagüéns Gracia, Archivo de Filología Aragonesa, 71-72).
  • Parroquia de Binéfar, «Iglesia de San Pedro Apóstol» — historia del templo y de su torre, basada en José Antonio Adell, Binéfar, tradición y modernidad.
  • La Balsa Vieja o Balsa de Arriba en 1922 — archivo del blog Debinéfar.
  • Wikipedia, «Mariano de Pano y Ruata»; Gran Enciclopedia Aragonesa, voz «Pano y Ruata, Mariano de».

miércoles, 1 de julio de 2026

La Figuera, en el término municipal de Binéfar

La Figuera, en el término municipal de Binéfar

Por Silvia Isábal Mallén y Víctor Bayona Vila — Historias de nuestra Historia (Somos Litera)

La Figuera es hoy en día una partida de Binéfar que linda con las de La Portellada, Penchat, La Grallera y los municipios de Esplús y Binaced. Sin embargo, hace ya muchos siglos fue un lugar habitado que, aunque pequeño, contaba con una iglesia, en este caso dedicada a la Virgen. Como en muchos otros pueblos, esta iglesia era «de patronato», lo que significaba que había sido construida gracias al esfuerzo colectivo de los habitantes del lugar, por lo cual estos tenían derecho a proponer a su titular y gestionar su patrimonio. Se trataba, además, de una iglesia muy bien dotada económicamente, tanto para proporcionar una vida adecuada al rector como para mantener el edificio y sus bienes, recibiendo para ello las tres cuartas partes del diezmo y de la primicia de lo que se recogía en el término municipal. Estos eran unos impuestos que, de forma obligatoria, se pagaban a la iglesia, siendo lo más normal, en Binéfar, que los receptores fueran el obispo de Lérida y el Castellán de Amposta. Que esta iglesia recibiera las tres cuartas partes de estos tributos (el resto lo cobraba el obispo de Lérida, a cuya diócesis pertenecía), hacía muy apetecible su gestión. 

La Figuera, en el término municipal de Binéfar
La Figuera, en el término municipal de Binéfar

domingo, 7 de junio de 2026

Las alfombras florales del Corpus Christi en Binéfar

Cada año, con la llegada de la solemnidad del Corpus Christi, el corazón urbano de Binéfar experimenta una metamorfosis asombrosa. Sus calles y plazas se transforman temporalmente en un tapiz vivo donde confluyen el color, el aroma y un profundo sentido simbólico. Las alfombras florales que engalanan enclaves tan emblemáticos como la Plaza de España y la Plaza de la Litera constituyen una de las tradiciones más singulares, estéticas y queridas de la villa: una genuina manifestación de arte efímero que fusiona la fe, el patrimonio cultural y la participación comunitaria.

Siete décadas tejiendo tradición sobre el asfalto

Esta costumbre cuenta ya con una dilatada y rica trayectoria histórica en la localidad. De acuerdo con las investigaciones y la documentación recopilada a nivel local, la primera alfombra floral documentada en Binéfar se confeccionó en el año 1955, alcanzando en 2025 la simbólica e importante cifra de su setenta aniversario.

Nacida originalmente en el entorno parroquial, la iniciativa ha logrado mantenerse intacta generación tras generación. Este hito ha sido posible gracias al compromiso inquebrantable de voluntarios, familias unidas y diversos colectivos vinculados a la Parroquia de San Pedro Apóstol, quienes custodian este legado año tras año.

Las instantáneas históricas que se conservan en el archivo de este blog —entre las que destacan las correspondientes a la celebración de 1958— demuestran de forma fehaciente que la tradición ya gozaba de un arraigo absoluto apenas tres años después de su debut. 

Aquellas composiciones pioneras exhibían diseños de clara inspiración eucarística. Y aunque se ejecutaban con recursos materiales notablemente más modestos que los actuales, compartían idéntico propósito: engalanar con la máxima dignidad el paso del Santísimo Sacramento durante la solemne procesión.

Un lenguaje de fe hecho flor y hojas

Desde la Parroquia de Binéfar se recuerda de forma constante que el verdadero significado de estas obras trasciende lo puramente ornamental o plástico. Su fin primordial es el de "engalanar las calles y plazas al paso del Santísimo", convirtiendo los elementos de la naturaleza y las paletas cromáticas en una manifestación pública de fe, respeto y acogida comunitaria.

Para lograrlo, la iconografía utilizada sigue un cuidado patrón visual. Los diseños acostumbran a integrar símbolos nítidamente eucarísticos como cáliz, espigas de trigo y racimos de uvas, entrelazados con motivos geométricos y alegorías ligadas a los sacramentos y el sentir cristiano.

A diferencia de otras localidades que han incorporado serrines teñidos o materiales sintéticos, uno de los rasgos de identidad más puros y distintivos de las alfombras binefarenses es su fidelidad histórica a las materias primas naturales. Las piezas se elaboran a base de millones de pétalos de flores frescas y fondos vegetales compuestos por hojas de hiedra y chopo, dispuestas minuciosamente a mano sobre el pavimento. El resultado es un arte efímero en su sentido más estricto: obras de gran envergadura visual destinadas a desvanecerse pocas horas después de nacer, justo en el instante en que la comitiva procesional recorre su trazado.

Alfombra Corpus Christi  Binéfar
Alfombra diseño de José María Gallar (1997) en lateral Plaza España

 

domingo, 31 de mayo de 2026

La Balsa Vieja o Balsa de Arriba en 1922

Hay fotografías que son, en realidad, una máquina del tiempo. Esta de 1922 lo es. Donde hoy los chavales cruzan camino del instituto, donde se sientan los abuelos a la sombra y donde Pepe Beltrán plantó su Alfiler, hace poco más de un siglo se extendía una lámina de agua quieta bajo el cielo literano. Era la Balsa de Arriba, y durante generaciones fue una de las dos despensas de agua de Binéfar.

Dos balsas para un pueblo sediento

El agua siempre fue la gran obsesión de esta tierra de secano. Para suplir un pozo que nunca bastaba, en 1770 se levantó un depósito que recogía el agua de lluvia: la llamada «Balsa Nueva», que con el tiempo quedó como Balsa de Abajo, en la actual Plaza de España. Contaban los mayores que aquella agua no servía para beber porque salía «molla», blanda. Ya en el siglo siguiente, en pleno XIX, se construyó su hermana mayor: la Balsa de Arriba, en lo que hoy es la plaza de Hipólito Bitrián, la que todo el mundo conoce, sin más, como la plaza del Instituto.

Aquella balsa tenía además otro nombre de raíz bien literana: la balsa de la Clamor, por el cauce que la alimentaba. Un nombre que hoy suena lejano, pero que recuerda que el pueblo vivía pendiente de cada gota que el cielo y las acequias quisieran regalarle. 

Balsa Vieja Binefar
Balsa Vieja Binefar. Fuente DARA

 

domingo, 15 de marzo de 2026

Carlos Bribián Castro: Un homenaje a la palabra y a la memoria

Ayer tarde, sábado 14 de marzo de 2026, en el local social "Santiago Galas" del barrio de Ontoria, Cabezón de la Sal, Cantabria en el que vivió tras su jubilación y hasta el fallecimiento Carlos Bribian, se ha celebró un homenaje con motivo del centenario de su nacimiento. 
 

Su viuda, la cántabra digna Mercedes Fernández, agradeció a todos los presentes la asistencia al acto en el mismo participaron de forma presencial algunos de los miembros de la sociedad de escritores cántabro creada por este ilustre binefarense. 

En el acto se expusieron fotografías y muchos recuerdos del homenajeado.  Donde participaron de forma escrita o por audio distintos personajes del periodismo o la literatura.  Se interpretó al violin por parte del hijo de la viuda Fernando Alonso dos piezas musicales una de ellas un tema favorito de Carlos.... A mi manera. 
Clausuró el acto el pianista cántabro Nacho Ribadulla (Nach Viking) compositor de dilatada carrera incluida en el mundo de las bandas sonoras. 

Texto introducción de Antonio Galiano 

Una vida entre el deporte, el periodismo y la literatura

Nacido en 1926 en Binéfar (Huesca), Carlos Bribián Castro tuvo una vida que parece sacada de una novela. Antes de convertirse en periodista y escritor, fue futbolista profesional y guardameta en varios equipos españoles, entre ellos el Logroñés, el Numancia o el Burgos. Aquella primera etapa deportiva marcó su carácter y también su futuro profesional, ya que fue precisamente el deporte el que lo condujo al periodismo. (escritorescantabros.com)

Su carrera periodística fue extensa e internacional. Durante décadas fue corresponsal en Bonn para distintos medios españoles, entre ellos Marca, Pueblo o ABC. También desempeñó responsabilidades en la radio pública alemana, en la emisora internacional Deutsche Welle, donde dirigió el área de deportes en sus programas en castellano. (escritorescantabros.com)

Desde esa posición privilegiada, Bribián narró algunos de los grandes acontecimientos deportivos del siglo XX. Cubrió cuatro Juegos Olímpicos y seis Mundiales de fútbol, además de numerosas competiciones internacionales, convirtiéndose en uno de los cronistas deportivos españoles más reconocidos en el extranjero. (heraldo.es)

Carlos Bribian 

 

domingo, 8 de marzo de 2026

Binéfar también dijo “No a la guerra”

En los primeros meses de 2003, cuando la amenaza de una intervención militar en Irak crecía día a día, las calles de muchas ciudades y pueblos se llenaron de ciudadanos que querían expresar un mensaje claro: no a la guerra. Aquellas movilizaciones no se limitaron a las grandes capitales. También en localidades como Binéfar la sociedad civil salió a la calle para defender la paz y mostrar su rechazo al conflicto.

En el conjunto de Aragón, la respuesta fue masiva. En Zaragoza, cientos de miles de personas participaron en manifestaciones multitudinarias que recorrieron el centro de la ciudad bajo el lema “No a la guerra, no más sangre por petróleo”, con la presencia de representantes políticos, sindicales y sociales. Aquella movilización reflejaba el sentimiento de una gran parte de la ciudadanía, convencida de que la guerra sería un grave error.

Binéfar no a la guerra

 

domingo, 8 de febrero de 2026

Los alcaldes de Binéfar: más de un siglo de historia en imágenes

Con motivo del 40 aniversario de la Constitución Española, el Ayuntamiento de Binéfar inauguró una exposición que rinde homenaje a más de un siglo de historia municipal a través de sus alcaldes. Esta muestra, titulada Binéfar, más de 100 años de alcaldía, puede actualmente visitarse en el hall del consistorio y ofrece una mirada profunda y emotiva sobre los protagonistas que han guiado el rumbo de la villa desde 1881 hasta la actualidad.


 

Una exposición con alma binefarense

La exposición fue impulsada por el alcalde Alfonso Adán, quien destacó en la inauguración que “la esencia de esta exposición es reflejar una parte de nuestra vida y memoria en un momento clave de la historia de nuestro pueblo”. Junto a él, el concejal de Cultura Juan Carlos García subrayó la importancia de acercar esta muestra a las nuevas generaciones para que conozcan a las personas que han configurado el Binéfar contemporáneo.

Las comisarias de la exposición, Sandra Casado (archivera municipal) y Silvia Isábal (miembro del Centro de Estudios Literanos, CELLIT), han realizado una labor minuciosa de recopilación documental y fotográfica. Gracias a su trabajo, se han conseguido imágenes de 22 de los 29 alcaldes que han ocupado el cargo desde Manuel Mur (1881–1883) hasta Patricia Rivera.

Paneles cronológicos: seis etapas de transformación

La muestra se organiza en seis paneles que abarcan periodos de 25 años, cada uno acompañado de fotografías, documentos y explicaciones sobre los logros sociales, económicos, culturales y deportivos de cada época. A continuación, se ofrece una síntesis de cada etapa, basada en los paneles expuestos en el Ayuntamiento:

Siglo XIX: 1874–1900

Binéfar logró su autonomía municipal tras siglos de dependencia de la Encomienda de San Juan. La Constitución de Cádiz de 1812 permitió la creación del Ayuntamiento Constitucional. Los alcaldes de esta época enfrentaron guerras, epidemias como el cólera de 1888, y promovieron infraestructuras como el ferrocarril (1861) y certámenes comerciales durante las fiestas de San Quílez. La población creció de 1.305 habitantes en 1845 a 4.100 en 1900.

 

1900–1925

La alcaldía binefarense impulsó la creación de la Junta de Defensa del Canal de Aragón y Cataluña (1900), y cedió terrenos para la Estación de Estudios de Aplicación del Riego (1909). Se modernizó el alumbrado (1910), llegó el agua potable (1917), se inauguró el matadero (1914), y se construyeron nuevas escuelas (1921). La villa se convirtió en centro comercial y de servicios, con ferias mensuales desde 1920.

 

1926–1950

Durante la dictadura de Primo de Rivera, se mejoraron servicios urbanos: alcantarillado, cementerio, alumbrado, fuentes, y se construyó una báscula municipal. En la Segunda República se inauguró el colegio público Bartolomé M. Casas (1934). Durante la Guerra Civil, el Comité Local de la CNT-FAI gestionó la villa. Con el franquismo, se reguló el orden público, se abrió la Avenida de Aragón y se construyeron nuevas escuelas y cines. Las calles cambiaron de nombre según el régimen político.

 

1951–1975

La posguerra dio paso a un crecimiento demográfico e industrial. Se construyeron las piscinas municipales, la Biblioteca (1953), el nuevo Ayuntamiento (1954), el Instituto de Enseñanzas Medias (1965), y la sede de la Comunidad General de Regantes (1970), inaugurada por el entonces príncipe Juan Carlos. Se urbanizaron calles, se mejoró el abastecimiento de agua, y se promovieron viviendas sociales (Padre Llanas, San José Artesano). También se inauguró la ermita de la Virgen del Romeral y el nuevo matadero.

 

1976–2000

Con la democracia, los ayuntamientos ganaron autonomía. Se eliminaron nombres franquistas y se remodelaron plazas (España, Mercado, La Litera). Nacieron las Escuelas de Música y Folclore, el Conservatorio, el Taller de Artes, y la Casa de la Cultura (1983). Se crearon los polideportivos Los Olmos y El Segalar, y se recuperaron los Carnavales. Binéfar se hermanó con Portet-sur-Garonne (1985), oficializó su bandera y escudo (2000), y se integró en la Mancomunidad de La Litera (1986).

 

2001–Actualidad

Se consolidaron el polígono industrial y la residencia de mayores (2003), la estación de autobuses (2005), y el aparcamiento de camiones. Se urbanizó El Perel, con viviendas sociales y la plaza Portet-sur-Garonne. Se inauguraron instalaciones deportivas (tatami fijo, pistas de tenis, parque de Los Olmos), y se creó el Consejo Escolar Municipal (2017). El antiguo matadero se convirtió en Centro Cultural y Juvenil (2008). Se promovieron eventos culturales como Imaginaria, Beatles Weekend, Ideal Jazz Festival, y se impulsó la sostenibilidad mediante presupuestos participativos y campañas medioambientales.

 

Protagonistas de la historia municipal

La exposición no solo muestra imágenes, sino también objetos simbólicos como el bastón de mando, el libro de firmas, cartas manuscritas de Benito Coll a Menéndez Pidal, ejemplares de La Voz de Binéfar, programas de fiestas, planos y documentos que reflejan la evolución de la villa.

Entre los alcaldes destacados en la muestra se encuentran:

  • Manuel Mur (1881–1883): primer alcalde documentado.

  • Benito Coll: figura relevante por su correspondencia con Menéndez Pidal.

Otros alcaldes cuya imagen ha sido recuperada gracias a las familias binefarenses, instituciones y fotógrafos como Ángel Ruata Sichar y Manuel Muranzón, han sido incluidos en los paneles bajo el título Últimos alcaldes documentados S.XIX. Las familias Adán Romeo, Solano Montanuy, Fillat Sin, Ibarz Nadal, y el Ayuntamiento de Binéfar han contribuido con retratos y documentos.






 

Una memoria viva para el futuro

Esta exposición no es solo una retrospectiva, sino una invitación a reflexionar sobre el papel de los líderes locales en la construcción de una comunidad. Cada alcalde, desde el siglo XIX hasta hoy, ha enfrentado retos únicos y ha dejado una huella en el desarrollo de Binéfar. La muestra permite entender cómo las decisiones municipales han influido en la vida cotidiana, en la infraestructura, en la cultura y en el espíritu de la villa.

La historia de Binéfar, contada a través de sus alcaldes, es también la historia de sus vecinos, de sus luchas, sus celebraciones y sus aspiraciones. Esta exposición, abierta hasta el 25 de diciembre, es una oportunidad para redescubrir el pasado y proyectar el futuro con memoria, identidad y orgullo.

 

Visítala en el hall del Ayuntamiento de Binéfar.

Binéfar, más de 100 años de alcaldía es una muestra que nos recuerda que detrás de cada decisión municipal hay una historia, una persona, y una comunidad que evoluciona. Una exposición que honra el pasado y fortalece el presente.

 

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Fuentes: Ayuntamaiento de la Villa de Binéfar 

domingo, 19 de octubre de 2025

«Símbolo» — Mario Molins y el homenaje de Binéfar a Joaquín Costa

Binéfar · Parque Benito Coll / Calle Mariano de Pano · Inaugurada el 8 de febrero de 2015

En Binéfar hay esculturas que cuentan historias; otras, como “Símbolo”, las canalizan.
La obra del artista binefarense
Mario Molins Roger se eleva en el parque Benito Coll, junto a la calle Mariano de Pano, como una acequia vertical que transforma el agua en metáfora de memoria, cultura y progreso. Concebida como homenaje a Joaquín Costa, la escultura resume en sus materiales y en su gesto lo que el regeneracionista altoaragonés defendió durante toda su vida: el poder del agua, la educación y el trabajo para transformar la tierra.

Símbolo Molins

 

Un monumento que nació del pueblo

La iniciativa de erigir un monumento a Joaquín Costa no fue institucional, sino popular.
La
Cooperativa del Campo Joaquín Costa y La Litera promovió la idea en su Asamblea del 28 de abril de 2011, y tras años de gestiones, el 18 de junio de 2014 firmó un convenio con el Ayuntamiento de Binéfar. A partir de ahí, la comunidad se volcó: la financiación se logró mediante aportaciones voluntarias de ciudadanos, sumadas a la subvención municipal que cubrió materiales e instalación.

El proyecto se encargó al escultor local Mario Molins, con un presupuesto total de 8.215,51 € IVA incluido, y fue asumido conjuntamente por la Cooperativa y el Ayuntamiento. Desde entonces, la obra pertenece al Inventario General de Bienes y Derechos del Ayuntamiento de Binéfar, formando parte del patrimonio cultural de nuestra localidad.

Símbolo Molins
Acto inauguración Símbolo

 

El autor y su visión: piedra, acero y tiempo

Mario Molins, nacido en Binéfar en 1983, combina arte y docencia, naturaleza y materia.
En su página oficial describe
Símbolo como un “vínculo con el tiempo, la memoria y el territorio”, donde la piedra no es solo un bloque extraído de una cantera, sino una parte viva de la tierra que la vio nacer. La pieza metálica, explica, “es una acequia vertical que canaliza la tierra, la memoria e incluso el tiempo representado por la piedra”.

Las tres palabras caladas en el acero —Evolución, Cultura, Progreso— son el núcleo conceptual de la obra. Según el propio artista, representan tres formas de crecimiento que Costa promovió:

  • Evolución, como crecimiento físico y técnico;

  • Cultura, como crecimiento intelectual;

  • Progreso, como desarrollo económico y social.

En conjunto, la escultura articula una lectura poética del legado costiano: la tierra se eleva y el agua se hace idea, recordando que el verdadero progreso surge de la educación, la innovación y el esfuerzo colectivo.

Mario nos manda este mensaje al Blog de Binéfar:

Mario Molins
El concepto del bloque de piedra que se eleva y que metafóricamente alza a la piedra y eleva la tierra. La piedra de Calatorao, tiene esa corteza terrestre y que de alguna manera recuerda esa tierra virgen sin labrar. La caja de la pieza de metal que la que la que abraza y no solo abraza la piedra, abraza al territorio,al territorio aragonés por eso, la piedra escogí la de Calatorao. La tajadera vertical que tiene esas tres palabras grabadas, abraza la piedra y la y la eleva no como si la canalizara y los tres conceptos tan claros: cultura; el hecho de que Joaquín Costa le diera tanta importancia ya no solo al comer, sino a la cultura al enriquecerse intelectualmente. El progreso y obviamente evolución. Evolución humana, no pero además la palabra evolución con sentido, no solo económicamente. No. Por eso está acompañada de cultura y de progreso y también marcando un poco la la vía ideológica del del propio Joaquín Costa.

Descripción técnica

Título: Símbolo
Autor: Mario Molins Roger
Año: 2014 (inaugurada en febrero de 2015)
Ubicación: Parque Benito Coll (Unidad de Ejecución 15, Binéfar)
Materiales: Piedra de Calatorao y acero Cor-Ten
Dimensiones: 350 × 100 × 100 cm
Peso aproximado: 8 toneladas

La obra se compone de dos cuerpos: un bloque de piedra extraído directamente de la tierra —conservando parte de su textura natural— y una estructura de acero que lo abraza, generando un equilibrio entre masa y verticalidad. Esa “acequia” metálica, oxidada y cálida, actúa como un canal simbólico que eleva la tierra y la memoria hacia el cielo.

Símbolo de Mario Molins en Binéfar

Símbolo de Mario Molins en Binéfar



 

Una inauguración con eco colectivo

El 8 de febrero de 2015, día en que se cumplían 104 años de la muerte de Joaquín Costa, Binéfar vivió un acto de homenaje cargado de emoción y simbolismo.

El alcalde Agustín Aquilué, acompañado por el vicepresidente de la Cooperativa, Juan José Mallén, y el presidente del Canal de Aragón y Cataluña, José Luis Pérez, descubrió el monumento ante vecinos, escolares, asociaciones y artistas locales.

Por fin se hace justicia en Binéfar a uno de los grandes impulsores de la riqueza de esta zona”, declaró el alcalde durante su discurso.

También recordó que “el agua fue vehículo de democracia, de igualdad y de oportunidades”, destacando cómo la política hidráulica impulsada por Costa transformó la agricultura y la industria agroalimentaria de La Litera.

El acto incluyó lecturas de textos por parte de escolares del CEIP Víctor Mendoza y del Colegio Virgen del Romeral, una ofrenda floral con productos de la tierra y una representación final a cargo de Los Titiriteros de Binéfar, dirigida por Paco Paricio, que escenificó la vida y obra del homenajeado.

Símbolo de Mario Molins en Binéfar 

Simbolismo: agua, cultura y progreso

La escultura funciona como una alegoría del agua canalizada, el motor del desarrollo aragonés y el alma del pensamiento de Costa.

Molins resume el sentido de su obra con un poema breve —recogido en la ficha municipal— que parece condensar todo su mensaje:

Un abrazo a la tierra petrificada
piedra, metáfora de tiempo
tiempo canalizado como el agua
agua que hace evolucionar
agua y cultura
agua para el progreso
el progreso de la tierra

Pocas veces un poema y una escultura se funden tan bien. Símbolo convierte el agua —esa corriente horizontal— en una fuerza que asciende y eleva. Es un monumento al trabajo humano, al conocimiento y al respeto por la naturaleza; un recordatorio de que, en Binéfar, el progreso siempre ha nacido de la unión entre tierra y gente.

Patrimonio vivo

Hoy, Símbolo se integra con naturalidad en el paisaje urbano del parque Benito Coll.
Sus líneas firmes y su diálogo con la luz del sol —que cambia el color del acero a lo largo del día— hacen que cada observador encuentre una lectura diferente. No es una obra monumental en el sentido clásico, sino
una presencia serena que invita a detenerse, mirar y recordar.

El monumento a Joaquín Costa es una pieza de memoria viva: un gesto de agradecimiento a un hombre que entendió que la verdadera riqueza de la tierra no está solo en su agua, sino en su gente. Y también, un testimonio de que en Binéfar el arte sigue siendo un cauce donde fluyen la historia, la identidad y la creatividad.

Símbolo de Mario Molins en Binéfar

 

Fuentes

  • Inventario Municipal de Bienes y Derechos del Ayuntamiento de Binéfar (2014).




domingo, 12 de octubre de 2025

El Alfiler, una escultura de "Pepe Beltrán" para fijar el conocimiento

Hay esculturas que gritan, otras que susurran. El Alfiler de Pepe Beltrán pertenece a la segunda familia: un gesto sencillo —un alfiler gigantesco plantado en la plaza— que, con su silencio metálico, enlaza historias personales, oficio cotidiano y ciudad. Está en la plaza Hipólito Bitrián, junto al IES Sierra de San Quílez de Binéfar, y desde 1990 se ha vuelto una referencia discreta pero entrañable del paisaje urbano. 


Alfiler de Pepe Beltrán

domingo, 28 de septiembre de 2025

Benito Coll y Altabás: vida, obra y huella en la Litera y la Sierra de San Quílez

 Benito Coll y Altabas. Binefar

Benito Coll y Altabás (Binéfar, 1858-1930): abogado, filólogo, defensor del Canal de Aragón y Cataluña, y benefactor de la Sierra de San Quílez. Su legado sigue vivo en archivos, libros y en la memoria de Binéfar.

No fue un personaje de museo: fue un binefarense activo, con toga de abogado, verbo público y un empeño casi obsesivo por documentar y defender lo que ya entonces se llamaba la “realidad trilingüe” del Alto Aragón. Recogió voces, refranes y mapas lingüísticos mientras peleaba por el agua que transformara la comarca.  

Benito Coll y Altabás (Binéfar, 1858-1930)
Benito Coll y Altabás (Binéfar, 1858-1930)
 

Biografía y formación

Hijo de Benito Coll Corzán y Concepción Altabás, nació en Binéfar en 1858. Estudió Derecho en la Universidad de Zaragoza, licenciándose en 1879. Fue abogado en Barbastro y Binéfar, y varias veces alcalde de su villa, además de juez municipal en el bienio 1897-1899. Según Ernesto Romeu Bailac, encarnó una mezcla de liberalismo moderado y humanismo militante, siendo recordado tanto por su compromiso social como por su pasión cultural.

sábado, 13 de septiembre de 2025

Los Chamizos: de donde brotan las peñas y late el corazón de nuestras fiestas

Hablar de Los Chamizos es hablar del origen vivo y auténtico de las celebraciones de Binéfar. Antes de que hubiera peñas —Tozal, Latacín, La Kraba, Binéfar 77, Cetril, Rosigón, Gayata, Chaplin, Abadejo, Cascabel, Barones…— estaban esos pequeños refugios improvisados: corrales, almacenes, bajos de las casas convertidos en chamizos desperdigados por el pueblo. Locales efímeros, cargados de risas, clandestinidad juvenil… y chispa.

 

Hoy, esa chispa se ha encendido todavía más: los Interchamizos han reunido lo mejor de todos aquellos chamizos de siempre para organizar una verbena única, rondas, premios Baininos, música, amistad entre peñas y juventud desenfrenada —incluso una carroza común—, adorando el espíritu festivo de Binéfar con una energía renovada.



 Camino San Trago 2025

domingo, 31 de agosto de 2025

Peña Latacín: de Toli-Toli a referente de las Fiestas de Binéfar


La Peña Latacín forma parte del corazón festivo de Binéfar desde 1976. Nacida inicialmente con el nombre de Toli-Toli, pronto adoptó la identidad que la acompañaría hasta hoy: camiseta blanca, fajín verde y mucho espíritu peñista. Con una trayectoria llena de anécdotas, tradiciones taurinas y carrozas premiadas, el Latacín se ha consolidado como una de las grandes referencias de las Fiestas Mayores.

Orígenes de la Peña Latacín (1976) y primer nombre: Toli-Toli

El Latacín es una de las siete peñas primitivas que nacen en el año 1.976, aunque inicialmente adopta el nombre de TOLI-TOLI, que por entonces era una expresión empleada en esta zona para querer decir: jaleo, algarabía ó jarana. Este nombre, sólo se utiliza en las primeras fiestas e incluso en algunos documentos se alterna con el de Latacín.

Durante el tiempo que el nombre es Toli-Toli, el anagrama es un policía que sujeta a uno que intenta escaparse.

Peña Latacin de Binéfar
Peña Latacin de Binéfar  

domingo, 17 de agosto de 2025

Binéfar 77: Tradición en las Fiestas de Binéfar

En el verano de 1977, mientras los más madrugadores llenaban las calles con estruendo y fiesta ininterrumpida, un grupo de matrimonios jóvenes y de mediana edad decidió vivir de otra forma las fiestas patronales: mudados de fiesta, en horario de tarde y noche, con música para bailar, lugares para relajarse, y un ambiente cuidado. Así nació Binéfar 77, llamada en aquel entonces como la “peña de los casaus”.

 

domingo, 22 de junio de 2025

Casa Barber en Plaza La Litera de Binéfar

La Plaza La Litera, ubicada en pleno casco histórico de Binéfar, se formó como segunda plaza fuera del antiguo recinto amurallado. A lo largo de los siglos ha vivido transformaciones: su nombre incluso cambió tras la Guerra Civil (Plaza de los Mártires) antes de recuperar su topónimo tradicional .

Se alza rodeada de casas solariegas –como las de las familias Ruata, Corzán y, por supuesto, Barber– que fueron protagonistas del esplendor local. Muchas aún conservan escudos nobiliarios y estructuras originales, testigo de una época feudal y altomedieval.

En 2021 el Ayuntamiento adjudicó a la empresa Arnó Infraestructuras el proyecto integral de regeneración urbana ideado por Albert Pascal: se transformó la plaza en un espacio de estancia, con pavimento permeable, zonas arboladas de especies caducas para favorecer la sombra en verano y luz en invierno, bancos, y una pequeña colina central con árbol destacado, alejándola del uso meramente de paso. La reforma costó más de 213.000 €.

Aquí, cada año, se preparaba una alfombra floral para el Corpus Christi, realizada artesanalmente por comulgantes y vecinos, alcanzando unos 140 m² y dedicada en 2025 al Sacramento de la Confirmación. 

La Casa Barber: nobleza y leyenda

En el número 10 de la plaza, la Casa Barber destaca por su talla histórica y arquitectónica. De planta solariega, su linaje se remonta a Jayme Joan Barber (1495) como cabeza de un hogar en Binéfar.

Escudo y hospedaje real

El imponente escudo cuartelado aún se puede ver en la fachada lateral: representa la casa, el yelmo atravesado, un perro y ballesta con perdices ifc.dpz.es. La tradición local asegura que Felipe II pernoctó allí en 1585 durante su paso por Binéfar cuando celebraba Cortes. A comienzos del siglo XX aún exhibía utensilios supuestamente vinculados al monarca.

Las otras casas: Ruata, Coll y el corazón del antiguo Binéfar

Frente a Barber, sobresalen la Casa Ruata (excelentemente conservada, con escudo), y la Casa Coll, de la que oriunda fue el célebre filólogo Benito Coll (1860‑1916), que dio nombre a obras sobre dialectología regional. Son parte del relato visual que entreteje una plaza con vocación cultural e histórica.

Casa Barber La Litera Binéfar


domingo, 11 de mayo de 2025

[Video] Cruz Roja de Binéfar: Comida en la Sierra de San Quílez 07/06/1992

La Cruz Roja de Binéfar ha celebrado del 6 al 11 de mayo su primera Semana de la Cruz Roja, una iniciativa que ha congregado a la comunidad en torno a la solidaridad y el reconocimiento de la labor humanitaria que realiza esta entidad en la localidad y la comarca de La Litera.

[Video] Cruz Roja de Binéfar: Comida en la Sierra de San Quílez 07/06/1992


Una semana de actividades para fortalecer la comunidad

Durante estos días, se han llevado a cabo diversas actividades con el objetivo de visibilizar el trabajo de la Cruz Roja y fomentar la participación ciudadana:

  • Exposición histórica: Instalada en la sala de exposiciones del Ayuntamiento, ha permitido a los visitantes conocer la trayectoria de la Cruz Roja en Binéfar. 

  • Encuentros con usuarios: El jueves se realizó un encuentro en la Nave Azucarera, reuniendo a usuarios y voluntarios para compartir experiencias y fortalecer vínculos.

  • Gala de reconocimientos: El sábado, en el Salón de Plenos del Ayuntamiento, se celebró una gala para homenajear a socios y voluntarios, contando con la presencia de autoridades locales.

  • Andada solidaria: Hoy domingo 11 de mayo, se ha llevado a cabo la primera Andada Solidaria, con salida desde la Plaza de España, destinada a recaudar fondos para la adquisición de una nueva ambulancia para la asamblea local.

     

    [Video] Cruz Roja de Binéfar: Comida en la Sierra de San Quílez 07/06/1992
     

Reconocimiento a la labor de los voluntarios

En el acto conmemorativo del Día Mundial de la Cruz Roja, celebrado en el recinto ferial de La Algodonera, la alcaldesa Patricia Rivera destacó la importancia de la Cruz Roja en Binéfar, agradeciendo su entrega y generosidad. La asamblea local atiende a unos 400 usuarios en servicios como teleasistencia, transporte adaptado y el programa 'Enrédate'.

Un vistazo al pasado: comida en la Sierra de San Quílez

Para cerrar esta semana de celebración, compartimos un valioso recuerdo del fondo videográfico de Florencio Molins: un vídeo de una comida realizada en la Sierra de San Quílez el 7 de junio de 1992. Este documento histórico refleja la tradición y el espíritu comunitario que caracterizan a Binéfar 


Agradecemos a todos los voluntarios, socios y participantes que han hecho posible esta Semana de la Cruz Roja. Su compromiso y solidaridad son fundamentales para construir una comunidad más fuerte y unida

domingo, 23 de febrero de 2025

Día de feria en Binéfar - 1950/1959

Durante la década de 1950, Binéfar, experimentó una notable transformación en su estructura urbana y en la ubicación de sus mercados tradicionales. Estos cambios reflejaron el crecimiento económico y demográfico de la región, adaptándose a las necesidades de una población en constante aumento.

El Mercado en la Plaza de España y Avenida el Pilar

En los años 50, la Plaza de España y la Avenida del Pilar se consolidó como el epicentro de la actividad comercial y social de Binéfar. Este espacio albergaba el mercado principal, donde comerciantes y agricultores locales ofrecían una variedad de productos frescos, desde frutas y verduras hasta carnes y productos lácteos. La plaza, con su amplitud y ubicación céntrica, facilitaba el acceso de los habitantes y de visitantes de localidades cercanas, convirtiéndose en un punto de encuentro esencial para la comunidad.

Una fotografía de la época muestra la Avenida del Pilar en todo su esplendor, con puestos alineados y una concurrencia significativa de personas. Data de la década 1950/1959 y está recogida en el libro Binéfar, una mirada al pasado.

Mercado mensual de Binéfar

 

Expansión y Nuevas Localizaciones

A medida que avanzaba la década, el crecimiento poblacional y económico de Binéfar demandó la expansión de las áreas comerciales. Se desarrollaron nuevas zonas para albergar mercados y ferias, adaptándose a las necesidades de una comunidad en constante evolución. La creación de la Lonja Agropecuaria de Binéfar en 1978, aunque posterior a la década en cuestión, es un reflejo de esta expansión comercial. Esta institución se convirtió en un referente nacional para la fijación de precios del vacuno y otros productos agrícolas, consolidando a Binéfar como un núcleo comercial de importancia en la región.

Transformaciones Urbanas

La urbanización de Binéfar durante los años 50 también implicó mejoras en la infraestructura y en la planificación de espacios públicos. Se pavimentaron calles y se modernizaron instalaciones para facilitar el comercio y el tránsito de personas y mercancías. Estas transformaciones no solo mejoraron la funcionalidad de los mercados, sino que también embellecieron la localidad, haciéndola más atractiva para visitantes y potenciales inversores.

Legado y Continuidad

La evolución de los mercados de Binéfar en la década de 1950 sentó las bases para el desarrollo económico y social de las décadas siguientes. La combinación de tradición y modernidad permitió a la localidad adaptarse a los cambios y desafíos, manteniendo su esencia comunitaria y su dinamismo comercial. Hoy en día, eventos como Chamarilandia, el mercado de objetos usados, reflejan la continuidad de esa tradición mercantil, adaptada a las necesidades y sensibilidades contemporáneas.

En resumen, la década de 1950 fue un período crucial para Binéfar, marcado por la consolidación y expansión de sus mercados, la transformación urbana y el fortalecimiento de su identidad como centro comercial y social en la comarca de La Litera.

Fuentes:

  • Blog Histórico de Binéfar: https://debinefar.blogspot.com/2014/02/binefar-bar-espana.html
  • Heraldo de Aragón: https://www.heraldo.es/noticias/aragon/2019/03/21/40-anos-del-termometro-nacional-del-vacuno-1304203.html
  •  

    domingo, 8 de diciembre de 2024

    Fiestas de invierno 1985-1986

    Las Fiestas de Invierno de #Binéfar de 1985 / 1986 tuvieron muchísima programación.

    ¿Fuiste a algún acto?, ¿Te hubiera gustado asistir a alguno?. 


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     Dia 27 diciembre: A las 11 horas, en la Plaza de España se celebrará el 2. Mercadillo

    de intercambio de juguetes.

    Dia 91 COSmig 12 horas, en el Salón Palermo, actuación infantil a cargo del

    grupo LOS TITIRITEROS. Entrada gratuita.

    A las 24 horas, en el Salón Palermo, gran baile cotillón fin de año, amenizado por la

    Orquesta TITANES.

    Los días 2, 3 y 4 de enero, en el Taller Municipal de Artes se realizarán trabajos para todos los chavales que quieran participar en la Cabalgata de Reyes.

    Día 3 enero: A las 23,30 horas, en el Salón Palermo, festival de Rock con las actuacio-

    nes de: MAS BIRRAS, PROSCRITOS y MESTIZOS.

    Día 4 enero: A las 12 horas, en el Cine La Paz, proyección de una película infantil.

    Entrada gratuita.

    A las 23,30 horas, en el Salón Palermo, gran actuación del grupo LA FRONTERA y la

    Orquesta PENSILVANIA

    Día 5 de enero: A las 17,30 horas, en el Salón Palermo, teatro infantil a cargo del grupo PIPIRIJAINA de la Agrupación Binéfar 77, que pondrá en escena la obra «PLUF el Fantasmita», de Clara María Machado. Entrada gratuita.

    A las 19,45 horas, llegada de SS.MM. los Reyes Magos a la estación de Ferrocarril, donde podrán ser recibidos por todos los niños, a continuación partirán en cabalgata por la Avda. de Aragón, Plaza de España y calle San Pedro, finalizando en el Salón Palermo donde harán entrega de juguetes y regalos a los niños.

    Participarán en la Cabalgata: Grupo de animación los Titiriteros, y carroza de Agrupación Binéfar 77.

    A las 23,30 horas, en el Salón Palermo, actuación del grupo ALASKA.

    Día 6 enero: A las 20 horas, tradicional «Foguera» de San Quílez en la Plaza La Litera, con degustación a la brasa de productos típicos con la colaboración de FRIBIN.

    NOTA:

    • Todos los chavales que deseen participar en la Cabalgata de Reyes pueden hacerlo, asistiendo a los cursillos de trabajo que se desarrollarán en el Taller Municipal de Artes durante los días 2, 3 y 4 de enero.
    • Lugares de venta de bonos: Apebin, Binéfar 77, Rosigón, Oficinas Municipales y taquillas del
    • Los bonos serán válidos para los días 31 de diciembre y 3, 4, y 5 de enero.
    • Actos populares, organizados por la Comisión de Fiestas.
    • Recogida de juguetes en las Oficinas de la Policía Municipal, de 9 a 14 horas, durante los días 2,
      3 y 4 próximos.
    • Todos los actos infantiles organizados por la Comisión de Fiestas tendrán entrada gratuita.
    • La Comisión de Fiestas se reserva el derecho de modificar o alterar los actos programados si las circunstancias así lo requieren.


    Fiestas de invierno 1985-1986

    Fuente: La voz de Binéfar 


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