Historia, fotografías antiguas y patrimonio de Binéfar (Huesca). Personajes ilustres, fiestas y memoria de capital de La Litera. Blog semanal desde 2013.
Hay fotografías que, con una sola mirada, resumen décadas de trabajo. Esta vista aérea de Frigoríficos Binéfar (FRIBIN) es una de ellas: naves industriales ordenadas, camiones aparcados junto a los muelles de carga, campos de cultivo asomando al fondo.
Vista aérea de las instalaciones de Frigoríficos Binéfar (FRIBIN). Archivo fotográfico.
Una empresa nacida en 1966
FRIBIN, cuyo nombre completo histórico es Matadero General Frigorífico de Binéfar, arrancó su actividad en 1966. Desde entonces se ha convertido en una de las industrias cárnicas más importantes de la comarca de La Litera y, con el paso de las décadas, en una de las empresas familiares de referencia del sector cárnico a nivel europeo.
Ya hablamos de esta empresa hace años en el blog, cuando desde Facebook nos llegaron varias fotografías históricas de sus instalaciones. Podéis recuperar aquella entrada, con más imágenes de época, aquí: Frigoríficos Binéfar (FRIBIN). Fotografías históricas.
De matadero comarcal a referente cárnico
Lo que en los años 60 era un matadero al servicio de la comarca ha crecido hasta convertirse en un grupo con más de 850 empleados y una producción anual que supera las 45.000 toneladas de carne de vacuno y las 96.000 toneladas de porcino, con una facturación que ronda los 350 millones de euros. FRIBIN exporta también fuera de nuestras fronteras, con producción certificada Halal, lo que le ha abierto mercados en Oriente Medio y otras regiones.
Este crecimiento no ha sido ajeno a la vida social de Binéfar. La empresa ha sido durante décadas una de las principales fuentes de empleo del pueblo, y no es casualidad que en la memoria colectiva binefarense aparezca hasta en los lugares de ocio: en nuestra recopilación de bares y locales históricos del pueblo figuraba, entre docenas de nombres, el propio "Bar de Fribin", reflejo de cómo la fábrica formaba parte del paisaje cotidiano, más allá de lo estrictamente laboral.
Reconocimiento reciente
FRIBIN sigue siendo noticia en el presente. Hace poco, con motivo del XI Foro Rural "Somos Litera" —dedicado a la economía y la tecnología en el mundo rural—, el propio Ministro de Industria y Turismo tuvo una mención especial hacia la empresa y hacia su presidenta, Cristina Gallart Saura, en un encuentro que reunió a figuras de primer nivel del panorama económico aragonés y español. Una buena muestra de que lo que empezó siendo un matadero comarcal hoy se sienta, con voz propia, en foros de ámbito nacional.
La fotografía como testimonio
Volviendo a la imagen que abre esta entrada: la vista aérea nos permite apreciar la escala que llegaron a tener las instalaciones en su momento, con varias naves diferenciadas, zona de aparcamiento para camiones de transporte y los campos de cultivo de la Litera rodeando el complejo. Es un documento gráfico valioso porque, más allá del interés puramente industrial, retrata cómo una empresa nacida en los años 60 transformó físicamente el entorno de Binéfar y contribuyó a fijar población y actividad económica en la comarca.
Si tenéis más fotografías antiguas de FRIBIN, de sus trabajadores, de maquinaria de época o de cualquier otro momento de su historia, ya sabéis: podéis escribirnos y las incorporaremos, con mucho gusto, a este archivo colectivo que entre todos vamos construyendo.
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Fuentes:
Archivo fotográfico del blog. Entrada "Frigoríficos Binéfar (FRIBIN). Fotografías históricas" (2014). Datos de producción y facturación: FRIBIN / prensa sectorial.
Ya en otras entradas hemos hablado de su historia y se han dejado otras fotografías. También de otros mataderos del municipio como Fribin. Hoy al blog llega una imagen inédita en el blog recogida en el Archivo Municipal de esta infraestructura desde una visión aérea.
Continuamos con nuestra serie dedicada a las Fiestas Patronales de Binéfar. Al igual que el año pasado dedicamos un especial a las peñas de Binéfar, este mes de agosto y septiembre queremos acercarnos a nuestras fiestas desde otra perspectiva: recordando algunos de sus actos, historias y curiosidades, así como esos momentos que, con el paso de los años, han ido formando parte de la memoria colectiva de Binéfar.
Hay un sonido que cierra, año tras año, las Fiestas Mayores de Binéfar: el de la traca final. Pero detrás de esos pocos minutos de luz y ruido hay una historia mucho más larga y accidentada de lo que parece —en el sentido literal de la palabra—, con nombres de piezas que hoy suenan a otra época, un accidente grave que lo cambió todo, años sin fuegos por falta de un lugar seguro y, finalmente, una azotea municipal convertida en la solución. Repasamos los fuegos artificiales de Binéfar de principios a fin.
El Toro de Fuego de 1977 y las granadas japonesas de 1982
Las páginas de La Voz de Binéfar, el boletín local que se viene publicando desde 1969, conservan algunas de las piezas pirotécnicas con nombre propio que iluminaron las fiestas de los años setenta y ochenta. En 1977, el programa anunciaba para el cierre de fiestas una «GRAN TRACA Y FUEGOS DE ARTIFICIO CON UN TORO DE FUEGO de fin de Fiestas, por la Pirotecnia La Zaragozana, de Zaragoza», con la propia empresa contratada citada por su nombre. Cinco años después, en 1982, el festival infantil de fiestas incluía «cucañas, juegos, lanzamiento de globos calientes,granadas japonesasy chocolatada con traca final», mientras que el cierre oficial de la edición se resolvía, como era costumbre, con una «Gran quema de fuegos artificiales con traca final anunciando el final de las fiestas». Toro de fuego, granadas japonesas, traca final: nombres que hoy apenas se usan pero que formaban parte del vocabulario festivo cotidiano de aquellas décadas.
Ya en 1916, el semanario Agricultura recogía el rumor y el programa oficial de un espectáculo pirotécnico para las fiestas de Binéfar —contado con más detalle en otra entrada de esta misma serie dedicada a las Fiestas Patronales—, así que la tradición de cerrar septiembre con pólvora tiene, como mínimo, más de un siglo de recorrido documentado.
2001: la noche en que algo salió mal
El 17 de septiembre de 2001, durante los fuegos artificiales de las Fiestas Mayores, una jaula que sostenía tres cañones pirotécnicos volcó sobre el suelo y disparó de forma repentina dos carcasas. Una de ellas impactó contra un vehículo estacionado y rebotó hacia el público que contemplaba el espectáculo. Gracias a la rápida intervención de la Guardia Civil, la Policía Local y los servicios de emergencia, el coche no llegó a explotar, pero el impacto dejó cinco personas heridas, dos de ellas de gravedad, entre ellas una niña de doce años del pueblo y una joven de Alcampell que tuvo que ser intervenida de urgencia. El entonces alcalde de Binéfar, explicó que el Ayuntamiento recurrió a la Guardia Civil para investigar lo ocurrido al comprobar que el consistorio no disponía de medios propios para determinar el origen del fallo, que se atribuyó a un problema en una de las carcasas.
No es agradable recordar un suceso así, pero conviene contarlo porque explica, de forma directa, todo lo que vino después: durante los siguientes veinticinco años, la localización y el formato de los fuegos de Binéfar no dejarían de cambiar, siempre con la seguridad como prioridad.
La Algodonera y la larga búsqueda de un lugar seguro
Ya en las fiestas de 2002, apenas un año después del accidente, la colección de fuegos artificiales se trasladó al Recinto Ferial de la Algodonera, con todos los disparos programados en modalidad aérea «para facilitar su tránsito» y evitar cualquier proyección hacia el público. El cambio de ubicación se acompañó de un mensaje que se repetiría, casi palabra por palabra, en los programas de fiestas durante toda la década siguiente: «Los fuegos se pueden ver mejor desde lejos porque todos son aéreos». Entre 2004 y 2010, la fórmula se mantuvo estable, con la «quema de una espectacular colección aérea de fuegos artificiales en la zona abierta del Recinto Ferial» como cierre de fiestas, normalmente unida al entierro de la sardina protagonizado por las peñas.
Pero la normativa de seguridad pirotécnica se fue endureciendo, y en 2012 llegó la noticia que nadie esperaba. La Voz de Binéfar lo tituló sin rodeos: «Los fuegos se suspenden por falta de ubicación apropiada». La concejalía de Fiestas explicaba que, tras buscar alternativas, no había sido posible encontrar un emplazamiento que cumpliese las nuevas exigencias de seguridad. Un año después, en 2013, los fuegos seguían suspendidos —«suspendidos desde hace dos años», recogía la publicación—, y el concejal de Festejos buscaba «algún espectáculo de fin de fiestas muy visual» que pudiera sustituirlos. Binéfar, sencillamente, se había quedado sin un lugar donde tirar sus fuegos artificiales con garantías.
2016: el retorno, esta vez desde la azotea del Ayuntamiento
La solución llegó en 2016, y fue tan ingeniosa como reveladora del cambio de mentalidad tras el accidente de 2001. El concejal de Actos Populares y Tradiciones, presentó ese año la recuperación del espectáculo pirotécnico como novedad principal de las fiestas, pero con una salvedad importante: no se trataba de «fuegos artificiales al uso», sino del lanzamiento, desde la azotea de la propia Casa Consistorial, de cartuchos de bajo calibre —menos de 50 milímetros— pensados para lograr «un espectáculo de luz y color». Se recomendaba contemplarlo desde la plaza de España o la calle Lérida, y se estableció un cordón de seguridad de veinticinco metros alrededor del edificio municipal durante el disparo.
La revista Somos Litera recogió el estreno con entusiasmo al cerrar la crónica de aquellas fiestas: entre los titulares del año —la lluvia en el desfile de carrozas, el doble pregón de Máximo López, el concierto del grupo 091— se incluía «el retorno de los fuegos artificiales», con esta valoración: «los fuegos artificiales, también llamados oficialmente espectáculo pirotécnico, lanzados desde la azotea del edificio consistorial. Por tradición, ese acto tiene su encanto (...) Su recuperación ha sido un acierto a tenor del comentario que uno podía escuchar tras el último cohete». Así nació, en 2016, la fórmula que Binéfar sigue empleando hoy: fuegos desde el propio Ayuntamiento, con perímetro de seguridad y calibre reducido, muy distintos en escala a los de las carcasas de gran formato que protagonizaron el accidente de 2001, pero fieles a la misma cita anual con el pueblo.
Hasta hoy
La fórmula estrenada en 2016 se ha mantenido en los años siguientes. En las fiestas de 2024, el programa oficial confirmaba de nuevo el «espectáculo pirotécnico con fuegos artificiales que se lanzarán desde el Ayuntamiento» como broche final del día grande, tras el festival de jotas en la plaza España. Casi cincuenta años después del Toro de Fuego de 1977 y veintitrés después de aquella noche de 2001 que lo cambió todo, Binéfar sigue cerrando sus fiestas con pólvora —solo que ahora, desde el balcón de su propio Ayuntamiento y con la seguridad muy presente en cada detalle del espectáculo.
Si alguien conserva programas de fiestas antiguos donde aparezcan otras piezas pirotécnicas con nombre, fotografías o recuerdos de aquellos años sin fuegos, este blog —que sigue con la serie dedicada a las Fiestas Patronales de Binéfar, la misma en la que ya contamos el origen de los chamizos y las peñas— tiene mucho interés en escucharlo: escríbenos o deja tu comentario.
Binefar, fuegos artificiales 2024. Dron Peti
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Fuentes
La Voz de Binéfar, boletín local, números de septiembre de 1977, 1982, 2002, 2004-2010, 2012 y 2013.
Agricultura (Binéfar), semanario, edición del 15 de septiembre de 1916.
Un fallo en la carcasa, posible causa del accidente en los fuegos artificiales de Binéfar, Aragón Digital, 17 de septiembre de 2001.
Cinco heridos al estallar una carcasa de fuegos artificiales en Huesca, ABC, 17 de septiembre de 2001.
Huesca. Cinco personas resultan heridas en un accidente pirotécnico, Prevention World, 18 de septiembre de 2001.
Binéfar contará con un espectáculo pirotécnico para clausurar las fiestas patronales, Somos Litera, 8 de septiembre de 2016.
Las Fiestas de Binéfar cierran edición a ritmo de unos renovados fuegos artificiales, Somos Litera, 19 de septiembre de 2016.
Las Fiestas de Binéfar de 2024 se vivirán en el centro, El Cruzado, 29 de agosto de 2024.
Acercamos hoy una fotografía aérea de parte de Binéfar que apareció en la contraportada de La Voz de Binéfar de mayo de 1983. en ella podemos ver diferentes edificios que la encuadran como la antigua discoteca o los bloques de viviendas de las Cooperativas. Algunos solares siguen sin ser edificados pero otras zonas se han transformado totalmente.
Aquí os dejo una animación que suerpone las dos fotos.
Fotografías antiguas de Binéfar del archivo personal de Ramón Muro.
Chulísimas.
Nuestra querida Plaza España. De tierra y con la farola en medio. Los coches qué diferentes a los de ahora verdad.....y la tienda de Vinos Domenech, la cabina, los columpios, los arcos del ayuntamiento....
Una bonita vista aérea de Binéfar.
Pedazo de fotografía bonita. La dejo a un tamaño bastante grande por si alguien quiere imprimirla.
Otra vista de la Plaza España y el ayuntamiento.
La Iglesia de Binefar antes de la remodelación de la plaza. Esta fotografía encajaría perfectamente con este otro post sobre la Cruz de Término de Binéfar
Si te han gustado compártelas en las redes sociales :-) Gracias
Esta imagen de la Plaza España de Binéfar está extraída del programa de Fiestas Mayores de 1985. Llama la atención el poco tráfico, la estructura del quiosco, el tamaño de los árboles y varios negocios ya desaparecidos en la Avenida Aragón.
¿Qué más te llama la atención?. Déjanos un comentario. :-)
Continuamos con nuestra serie dedicada a las Fiestas Patronales de Binéfar. Al igual que el año pasado dedicamos un especial a las peñas de Binéfar, este mes de agosto y septiembre queremos acercarnos a nuestras fiestas desde otra perspectiva: recordando algunos de sus actos, historias y curiosidades, así como esos momentos que, con el paso de los años, han ido formando parte de la memoria colectiva de Binéfar.
Entre 1916 y los años treinta, Binéfar vivió al menos tres episodios de aviación y aerostación que, vistos hoy, dibujan una pequeña historia propia: un globo prometido para una fiesta que quizá nunca llegó a volar, otro que sí voló —y que aterrizó donde nadie lo esperaba— y, más tarde, avionetas de verdad surcando el cielo de San Quílez ante el pueblo entero. Repasamos las tres, con lo que sabemos y lo que todavía queda por confirmar.
1916: el Montgolfier que prometía «Agricultura»
El semanario Agricultura, editado en Binéfar en la segunda década del siglo pasado, es hoy nuestra mejor ventana a la vida cotidiana —y a los rumores— del pueblo de aquellos años. En su número del 30 de agosto de 1916, la sección de sociedad se hacía eco, con la cautela propia del que no quiere comprometerse, de lo que se cocía para las fiestas de aquel septiembre:
«Según rumores que hemos recogido, se preparan para este año solemnes fiestas, en las cuales se proyecta el disparo de dos castillos de fuegos artificiales y la elevación de un Montgolfier con intrépido aeronauta. De que habrá otros números positivos, no nos cabe la menor duda, puesto que en cierto local, ya hace tiempo que se están haciendo los mismos.»
Un «Montgolfier con intrépido aeronauta» —es decir, un globo de aire caliente, a la manera de los hermanos Montgolfier, con un piloto a bordo— era en 1916 una atracción de primer orden: la aviación tenía apenas trece años de vida y España vivía sus propios pioneros de la aerostación como espectáculo de feria. Que Binéfar se planteara un número así para sus fiestas dice mucho de las ambiciones del pueblo por aquel entonces.
Dos semanas después, el rumor se convirtió en programa oficial. El número de Agricultura del 15 de septiembre de 1916 (Año III, núm. 95) confirmaba, ya sin condicional, que Binéfar se disponía a vivir «su apogeo de fiestas», con el programa fijado para los días 14, 15, 16 y 17 de septiembre: «con fuegos artificiales, cucañas y elevación de un globo».
Aquí se nos acaba, de momento, el rastro documental: no conservamos ningún número posterior de Agricultura de aquel mes que confirme si el globo llegó realmente a elevarse sobre Binéfar aquellos días de septiembre de 1916, o si —como tantas atracciones de feria anunciadas con antelación— se quedó en el programa. Si algún lector conserva memoria familiar, fotografías o alguna referencia de aquellas fiestas de 1916, nos encantaría completar la historia.
1916: el Montgolfier que prometía «Agricultura». Idealización realizada sobre fotografía real con IA
Periódico Agricultura de Binéfar. Agosto 1916
1930: el globo que sí llegó, aunque no se le esperaba
Lo que sí sabemos con certeza es que, catorce años después, Binéfar tuvo su globo. En julio de 1930, un globo aerostático que había despegado desde Guadalajara, tripulado por los aeronautas Sirvent, Hoyos y León, tomó tierra en término de Binéfar. No se trataba, esta vez, de una atracción de fiestas contratada de antemano, sino de un aterrizaje real de un globo en vuelo libre —una modalidad deportiva y militar que en aquellos años tenía cierto arraigo en España—, que convirtió sin previo aviso a Binéfar en el punto de llegada de una hazaña aérea ajena, contada con más detalle en esta entrada del blog.
Resulta tentador imaginar que alguien en el pueblo, al ver descender aquel globo sobre los campos de Binéfar, recordara todavía el «Montgolfier con intrépido aeronauta» que catorce años antes se había prometido para las fiestas. Dos globos, dos historias distintas, unidas solo por la coincidencia de posarse, con casi década y media de diferencia, sobre el mismo cielo binefarense.
1930: el globo que sí llegó a Binéfar. Idealización realizada sobre fotografía real con IA
1934: llegan las avionetas de verdad
Si el globo pertenecía todavía a la era de los pioneros, la década de 1930 trajo a Binéfar el espectáculo, ya plenamente moderno, de la aviación con motor. Durante las Fiestas Mayores de 1934, el pueblo vivió una jornada memorable: dos avionetas sobrevolaron Binéfar, una de ellas realizando acrobacias sobre el cielo del pueblo mientras la otra ofrecía vuelos de pasajeros a quien quisiera —y pudiera— pagarlos. Entre los aparatos que participaron en aquellas exhibiciones de la época se cuenta un De Havilland D.H.89 Dragon Rapide, que llegó a aterrizar en Binéfar, documentado con más detalle en esta otra entrada del blog, con material procedente de la exposición «Cien años sobre el cielo de Huesca (1911-2011)» y del fondo fotográfico compilado por Luis Ferreira Escartín para la Fototeca de la Diputación de Huesca.
Una fotografía, recogida en esta entrada, muestra precisamente al avión despegando o aterrizando en San Quílez. Y la memoria oral recogida en San Quílez, una tradición en Binéfar conserva incluso el precio de la experiencia: quien quería «dar un vuelo en avioneta» podía hacerlo pagando un duro —cinco pesetas de la época—, una cifra nada desdeñable para el bolsillo de un romero de los años treinta.
Un mismo cielo, tres décadas
Puestas en fila, estas tres historias —el globo prometido de 1916, el globo real de 1930 y las avionetas de 1934 y San Quílez— trazan un pequeño arco de la modernidad tal y como llegó a un pueblo como Binéfar: primero como rumor de feria, después como accidente feliz caído del cielo, y finalmente como espectáculo estable, casi doméstico, en el que hasta se podía pagar un duro por subir a bordo. Del «intrépido aeronauta» de 1916 al piloto que hacía acrobacias sobre San Quílez en los años treinta hay menos de dos décadas, pero la distancia, en términos de lo que el cielo de Binéfar había llegado a normalizar, es enorme.
Queda, eso sí, un cabo suelto: si alguien conserva memoria, fotografías o cualquier referencia de las fiestas de septiembre de 1916 que confirme —o desmienta— que aquel Montgolfier llegó a elevarse sobre Binéfar, este blog tiene mucho interés en saberlo.
Agricultura (Binéfar), Año III, sin numerar (sección de sociedad), 30 de agosto de 1916.
Agricultura (Binéfar), Año III, núm. 95, 15 de septiembre de 1916.
Aterriza un globo aerostático en Binéfar - Julio de 1930, blog Debinéfar, 28 de noviembre de 2021.
El día de 1934 que un Havilland D.H.89 Dragon Rapide aterrizó en Binéfar, blog Debinéfar, 18 de octubre de 2015, con material de la exposición «Cien años sobre el cielo de Huesca (1911-2011)» y fondo de Luis Ferreira Escartín / Fototeca de la Diputación de Huesca.
Avioneta en San Quílez en los años 30-40, blog Debinéfar, 11 de octubre de 2015.
San Quílez. Una tradición en Binéfar, blog Debinéfar, 28 de abril de 2014.
Vuelos Seriue A y Serie B de la Army Map Service de EE.UU.
El ejército Americano sobrevoló Binéfar y toda la peninsula ibérica en 1945 en lo que se denominó vuelos serie A y serie B.
La primera noticia que tuve de estos vuelos fue durante una visita al
Monasterio de Sigena y una pregunta resonó en mi cabeza...¿y Binéfar?..¿y
el resto de la Comarca?...¿Y el pueblo de Mediano?...¿y cómo era....?.
Primero un poco de contexto...
La llegada del agua por el Canal de Aragón y Cataluña a través del ramal del canal de Zaidín supuso para Binéfar el inicio de lo que hoy es. El segundo gran empujón fue la llegada del ferrocarril.
Os dejamos dos fotografías que tienen que ver con el ferrocarril en Binéfar. Una es una vista aérea de la estación con un tren llegando y al fondo, a la derecha, el edificio del Cine California.
La otra es un paso sobre la vía de tren de la carretera N-240 que durante muchos años estuvo considerado como punto negro.
Dos fotografías de las piscinas superior, con mesas en el bar, el trampolín; e inferior, con sus juegos, pajarita, tobogán son portada de la Voz y en su interior un reportaje de casi dos páginas en el que J., nos aporta gran cantidad de datos de superficie y sensaciones visuales e incluso olfativas.
Acompaña el artículo interior, otras dos fotografías de las instalaciones con la pista de verano y la piscina superior.
Os dejamos además esta fotografía aérea para poder identificar mejor los espacios.
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Fuente: La Voz de Binéfar, Julio 1970
El blog https://debinefar.blogspot.com nace
en octubre del año 2013, ante la inquietud de recoger información, fotografías,
textos, anécdotas y en definitiva, la historia de Binéfar y sus gentes y darla
a conocer en formato online.
La primera publicación se realizó
el 12 de octubre del año 2013 y, desde entonces y sin interrupción, cada
domingo se publica una nueva. En la actualidad se llevan recogidas más de 600
publicaciones.
La exposición cuenta de 6 vitrinas que recogen 11 historias
curiosas sobre Binéfar y estará en el Pub Novocento desde el viernes 08/09/2023 hasta
fin de año.
La revista local La Voz de
Binéfar, programas de Fiestas del Ayuntamiento y Peñas, así como diferentes
hemerotecas y folletos informativos, son las fuentes de las que se nutre el
blog.
Han sido numerosas las entradas de este blog en las que hemos hablado del campo de fútbol el Segalar o del CD Binéfar. OS dejamos aquí una recopilación: