Fotografías de interesantebinefar.blogspot.com/
Historia, fotografías antiguas y patrimonio de Binéfar (Huesca). Personajes ilustres, fiestas y memoria de capital de La Litera. Blog semanal desde 2013.
Este fin de semana estaríamos sumergidos en el pórtico cultural que da paso a las Fiestas Mayores de Binéfar. Uno de los actos tradicionales es la presentación de majas, en su día infantiles y mayores, que en 1992 tuvo lugar en la Plaza España. Os dejamos algunas fotos extraídas de un vídeo de Florencio Molins.
Corría el año 1976 y en Binéfar la palabra “peña” no se había institucionalizado aún como hoy la conocemos. En ese contexto, nació El ROSIGÓN, una peña que no solo fue pionera, sino también rompedora y muy suya. Tanto, que fue la única que funcionó fuera de APEBIN, la asociación que agrupó al resto de peñas binefarenses tras sus primeras fiestas.
![]() | ||||
| Portada Programa Fiestas Binéfar 1960 |
La Peña Chaplin (1984) fue una peña que aunó juventud con camiseta blanca y silueta de Charlot.
Nuestra serie sobre las peñas tradicionales de Binéfar continúa con una de las más efímeras y curiosas: la Peña Chaplin, que solo llegó a existir durante las fiestas de 1984, pero dejó su impronta entre los jóvenes del momento.
La idea nace desde APEBIN, que desde 1983 ya contemplaba la creación de una sección infantil o juvenil destinada a gente muy joven que no se integraba en ninguna de las peñas existentes. Ese año constan en las actas de la agrupación los primeros movimientos para articular una nueva iniciativa festiva.
A través de Carlos Gavin, se contacta con Laura Noguero, quien junto a un grupo de amistades coordina en 1984 la formación de la peña. El modelo elegido era un chamizo grande, apto para unas 90‑100 personas de entre 14 y 18 años; una imagen ideal para canalizar la energía juvenil en un formato festivo propio.
La historia de la Kraba en sus primeros años nos muestra la esencia de lo que significa ser peñista: ilusión, amistad y un espíritu festivo que convirtió a un grupo de chavales en una referencia imborrable de las fiestas de Binéfar. Sus camisetas azul turquesa, sus bombos incansables y aquel corral transformado en local social son solo el principio de un relato que aún hoy sigue latiendo en cada fiesta.
Empezamos con esta entrada una nueva serie dedicada a las Fiestas Patronales de Binéfar al igual que el año pasado hicimos el especial de peñas de Binéfar; este mes de agosto y septiembre estará dedicado a actos "especiales" de las Fiestas de Binéfar.
Hay acontecimientos que, aunque apenas ocupasen unas líneas en la prensa de su tiempo, terminan convirtiéndose en pequeños tesoros de la memoria local. Uno de ellos tuvo lugar en Binéfar en septiembre de 1947, cuando los célebres Danzantes de Huesca se desplazaron hasta nuestra localidad para participar en las fiestas del Santo Cristo de los Milagros.
Fue una actuación extraordinaria, porque la tradición de los Danzantes de Huesca está íntimamente ligada a la ciudad de Huesca y, especialmente, a las fiestas de San Lorenzo. La propia Agrupación explica que sus actuaciones se desarrollan fundamentalmente dentro de ese marco y que las salidas fuera de Huesca han sido excepcionales. (Danzantes de Huesca)
El año 1947 fue especialmente importante en la historia de los Danzantes.
La Agrupación acababa de atravesar un momento complicado. En febrero había fallecido el rapatán José Laborda Marsó, «Zampabrisas», y apenas unas semanas después, en marzo, murió el mayoral Bienvenido Susín Casanova, que había ejercido el cargo desde 1934.
Le sucedió como mayoral Pablo Esperanza Lecina, «Cacón», mientras que Antonio Villacampa Peleato, «Sardineta», asumió el puesto de rapatán. La llegada de «Cacón» marcaría, según la propia historia de la Agrupación, un punto de inflexión y el comienzo de una etapa de renovación. (Danzantes de Huesca)
Pero 1947 fue también el año de los grandes homenajes a los Danzantes de Huesca.
Durante las fiestas de San Lorenzo recibieron el Escudo Colectivo de la Ciudad de Huesca, en un acto celebrado el 10 de agosto en el Ayuntamiento. Posteriormente participaron en un gran festival organizado por el Orfeón Oscense en el Teatro Olimpia. (Danzantes de Huesca)
Y, unas semanas después, llegaría Binéfar.
La propia Agrupación de Danzantes conserva el recuerdo de aquella visita y señala que los danzantes se desplazaron a Binéfar el domingo 14 de septiembre de 1947, con motivo de las fiestas del Santo Cristo de los Milagros. (Danzantes de Huesca)
La visita habría sido posible gracias a la invitación de las autoridades binefarenses. La historia publicada por los Danzantes menciona expresamente al alcalde de Binéfar, José Lacort Muzas, y al danzante oscense Pepito Martínez Martínez, vinculado al grupo como danzante de las cintas. (Danzantes de Huesca)
No era una actuación cualquiera. Para los Danzantes de Huesca, salir de la capital constituía una auténtica excepción.
De hecho, la Agrupación ha recordado esta actuación como una de las muy pocas ocasiones en las que sus danzantes han actuado fuera de Huesca. Décadas después, aquella visita seguía formando parte de la memoria de la institución.
Y tiene además una particularidad que hace que el episodio resulte todavía más curioso: los Danzantes no llegaron a Binéfar para participar simplemente en un festival folclórico, sino vinculados a la celebración religiosa del Santo Cristo de los Milagros, patrón de la localidad.
Los Danzantes de Huesca constituyen una de las tradiciones más características del patrimonio cultural oscense. Sus cuadros de espadas, palos, cintas y degollau, acompañados por la música tradicional, forman parte inseparable de las fiestas de San Lorenzo. (Danzantes de Huesca)
Por eso resulta especialmente significativo que, en aquel septiembre de 1947, aquellos mismos danzantes cruzasen la frontera de la ciudad para bailar en Binéfar.
Hoy la fiesta del Santo Cristo de los Milagros continúa teniendo entre sus actos más característicos la celebración religiosa y las manifestaciones de folclore. En los últimos años, el tradicional paloteao de Binéfar ha seguido formando parte de la jornada festiva. (El Diario de Huesca)
De alguna manera, la visita de los Danzantes oscenses en 1947 puede contemplarse como un curioso antecedente de esa relación entre religiosidad, fiesta y tradición popular que todavía permanece viva en Binéfar.
La historia no cayó completamente en el olvido.
En 2022, con motivo del 75.º aniversario de aquella actuación, el Ayuntamiento de Binéfar incluyó en el programa del Pórtico Cultural una conferencia dedicada expresamente a recordar la visita de los Danzantes de Huesca.
El acto contó con la participación de Francisco San Emeterio, mayoral de los Danzantes de Huesca, y del historiador y escritor José Antonio Adell. El programa municipal anunciaba la conferencia como una de las pocas salidas de la agrupación fuera de la capital oscense. (El Diario de Huesca)
Fue una buena ocasión para recuperar un episodio que probablemente muchos binefarenses desconocían: en 1947, algunos de los danzantes más emblemáticos de Huesca bailaron en Binéfar con motivo de nuestras fiestas mayores.
La historia tiene todavía algunos interrogantes.
Sabemos cuándo llegaron: el 14 de septiembre de 1947.
Sabemos por qué: las fiestas del Santo Cristo de los Milagros.
Y conocemos algunos de los protagonistas que hicieron posible aquella visita.
Quizá en alguna hemeroteca, en un archivo familiar o en alguno de los fondos históricos se conserve todavía el programa que permita saber exactamente dónde bailaron, a qué hora, qué danzas interpretaron y cómo fue recibida aquella excepcional visita.
Setenta y cinco años después, Binéfar volvió a recordar a aquellos danzantes.
Y casi ocho décadas después, la historia sigue teniendo un atractivo especial: por una vez, los Danzantes de Huesca dejaron las calles de su ciudad y vinieron a bailar a Binéfar.
Fuentes para enlazar al final del artículo:
En el verano de 1977, mientras los más madrugadores llenaban las calles con estruendo y fiesta ininterrumpida, un grupo de matrimonios jóvenes y de mediana edad decidió vivir de otra forma las fiestas patronales: mudados de fiesta, en horario de tarde y noche, con música para bailar, lugares para relajarse, y un ambiente cuidado. Así nació Binéfar 77, llamada en aquel entonces como la “peña de los casaus”.
En 1991, cuando parecía que Binéfar solo tenía hueco para las tres grandes peñas –Tozal, Latacín y Kraba–, aparece Los Barones, la última en nacer... y la primera en desvanecerse.
Un grupo de catorce colegas del Chamizo “Los Barones”, situado en la calle Primero de Mayo (junto a la clínica), decide dar el salto de local informal a peña formal. Aquellos fundadores tenían apodos de lo más pintoresco:
Carlos Boren “Charly”
Javier Palacio “Larry”
Alberto Allepuz
Alfredo Aguarón “Gamba”
Víctor Villalba “Fontanero”
José Ma Cosials
Modesto Torres
Salvador Sancho
José Ma Córdoba “Goyo”
Ángel y Javier Senach
Ángel Rodríguez
Luis José Solana
Jesús Luna
Charly Boren, tras las fiestas de 1990, lanza la idea: “¿Por qué no formamos una peña llamada Los Barones?”. A varios les gusta la idea y se ponen manos a la obra.
La idea es clara: replicar actividades de peñas emergentes (como La Kraba), pero dejando su propia huella. Primero, hacen un sondeo durante la fiesta anual del chamizo, consiguiendo 100 firmas de apoyo: un golpe de realidad: la peña tenía futuro si lograba convencer a más gente.
Se acercan a otras juntas peñistas pidiendo consejo. En julio de 1991, abren preinscripciones y se lanzan a una campaña boca‑oreja (“bis a bis”) en pubs y cafés. Así empiezan a captar adeptos.
![]() |
![]() |
| Ambulancia Peña Latacin. Año 2003 |
![]() |
| Simulador 3D en Avd. del Pilar. Fiestas Binéfar 1996 |
![]() |
| Peña Los Barones. Fiestas de Binéfar 1991 |
![]() |
| Peña La Kraba. Tractor-lancha. Fiestas de Binéfar 2002 |